Cortesía
Cortesía
Padres de un menor de 8 años llamado Jhoel denunciaron ante las autoridades que su hijo desapareció el pasado 14 de septiembre en la localidad de Cosnipata, departamento de La Paz, Bolivia, afirmando que fue raptado por mineros de la región y sepultado vivo en medio de un sacrificio a la deidad ‘El Tío’ para mejorar la producción de oro.
De acuerdo con la madre del menor su hijo fue enterrado vivo en un socavón como wuajt’acha o ofrenda.
Tras esta denuncia una comitiva conformada por representantes de dos ministerios, la Policía Boliviana y la Fiscalía se trasladó en caravana hasta la comunidad rural donde se cree que mineros sacrificaron al niño.
“No toleraremos más actos de violencia y sacrificio de niños. El Estado boliviano extremará recursos para evitar que estos hechos queden en la impunidad y para evitar que nunca más ocurra lo que presumiblemente ocurrió en Consnipata”, agregó Arce.
EFE/Minuto30
2018-11-13
De manera preliminar aseguran que las víctimas era un grupo de artistas y músicos del…
La víctima habría sido trasladada a una zona rural, donde fue intimidada para obtener información…
El candidato concluye con un mensaje de solidaridad hacia los habitantes del Cauca y el…
El vehículo fue recuperado gracias a la rápida reacción policial tras la denuncia de la…
La explosión afectó a civiles que transitaban por la zona y generó graves daños en…
La agresión contra los vehículos de carga se suma a la preocupante ola de ataques…