Minuto30.com .- Durante la conmemoración del Día de la Independencia en la capital antioqueña, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, encendió el fervor patrio con un contundente discurso. Acompañado en la tarima principal por el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, el mandatario electo delineó los pilares de lo que ha denominado «La Patria Milagro», enfocados en la seguridad, el orden y el protagonismo de la región paisa.
El punto más álgido de su intervención estuvo marcado por un mensaje directo a los grupos criminales y un espaldarazo sin precedentes a las instituciones de seguridad. De la Espriella anunció un cambio histórico en el protocolo presidencial: tomará posesión de su cargo en una guarnición militar.
«Ese es un mensaje no solamente para nuestra Fuerza Pública de respaldo y apoyo. Seré el primer defensor de nuestros policías y soldados, que no volverán a temer por hacer cumplir la ley», afirmó el presidente electo.
En tono tajante, advirtió a los delincuentes sobre el accionar de su próximo gobierno: «Vamos por ellos, los vamos a someter, y aquellos que no se quieran someter al imperio de la ley tendrán que caer bajo el fuego de las armas del Estado».
Abelardo de la Espriella aprovechó el escenario del 20 de julio para exaltar la labor de los mandatarios locales. Mostró su total alineación política y administrativa con el gobernador Andrés Julián Rendón y el alcalde Federico Gutiérrez, a quienes puso como ejemplo nacional.
«Ojalá en todos los departamentos de Colombia tuviésemos un gobernador como el de Antioquia y en todos los municipios un alcalde como Fico Gutiérrez», destacó.
El mandatario electo reafirmó que Antioquia será una pieza clave en su plan de gobierno, calificando al departamento como «el alma de la colombianidad», «la fuerza» y «el motor que genera la combustión para sacar adelante este país». Además, se comprometió a trabajar de manera mancomunada con ambas administraciones para retribuirle a la región el lugar de grandeza que, según él, le corresponde desde el Gobierno Nacional.
De la Espriella, bajo la premisa de que «el patriotismo, el trabajo y el deber serán recompensados», prometió que su administración no procrastinará en aliviar los dolores de los colombianos y en construir una nación donde la ciudadanía de bien no vuelva a estar «arrodillada».
El discurso concluyó en medio de ovaciones, consolidando el desfile del 20 de julio en Medellín no solo como una celebración patria, sino como el primer gran acto de fuerza política del presidente electo junto a sus principales aliados regionales.
Cualquier pista, por pequeña que sea, puede ser la clave para salvarle la vida a…
Sin mediar palabra y aprovechando la oscuridad de la noche, el parrillero desenfunda un arma…
La víctima se encontraba en la zona céntrica cuando fue abordado por sujetos armados, que…
El antioqueño Simón Molina de Creemos fue elegido primer vicepresidente
Esta designación le otorga a la bancada antioqueña un poder de decisión directo en la…