Foto sacada de archivo.
Minuto30.com .- Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Bolivia atraviesan un momento de alta tensión. En las últimas horas, el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia declaró persona non grata a la embajadora colombiana, Elizabeth García Carrillo, y ordenó su expulsión inmediata del territorio nacional.
La drástica medida fue tomada como respuesta a lo que el Ejecutivo boliviano califica como una «injerencia constante» por parte del presidente colombiano, Gustavo Petro, en los asuntos internos de su país.
La crisis estalló tras los recientes pronunciamientos del mandatario colombiano. El Gobierno boliviano justificó la expulsión de la diplomática señalando directamente a Gustavo Petro de mantener un presunto apoyo al «movimiento desestabilizador» que, según denuncian, busca socavar la democracia y la institucionalidad boliviana.
Para La Paz, las declaraciones emitidas desde Bogotá han cruzado la línea del respeto mutuo, alterando la estabilidad institucional y profundizando la polarización interna.
A través de un extenso documento emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Bolivia oficializó la decisión amparándose en el derecho internacional. Estos son los puntos clave del pronunciamiento:
Solicitud de salida: «En estricto apego al derecho internacional y a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, el Gobierno boliviano ha decidido solicitar a la Embajadora de la República de Colombia (…) la conclusión de sus funciones diplomáticas en territorio boliviano, otorgándole el plazo correspondiente».
Defensa de la soberanía: El Ejecutivo recalcó que la medida responde a la «necesidad de preservar los principios de soberanía, no injerencia en asuntos internos y respeto mutuo entre Estados».
Llamado a la prudencia: Bolivia exigió que cualquier pronunciamiento externo sobre su situación interna se desarrolle con «responsabilidad, prudencia diplomática y pleno respeto a la institucionalidad democrática y constitucional vigente».
A pesar de la gravedad de la expulsión, el Ministerio de Relaciones Exteriores boliviano aclaró que esta decisión no constituye una ruptura definitiva de las relaciones diplomáticas con la República de Colombia.
El Gobierno de Bolivia enfatizó que la medida no afecta los históricos vínculos de amistad y cooperación entre ambos pueblos. Asimismo, reiteraron su disposición a mantener abiertos los canales institucionales correspondientes, siempre bajo el estricto respeto a la Carta de las Naciones Unidas.
Hasta el momento, la Cancillería colombiana y el presidente Gustavo Petro no han emitido una respuesta oficial frente a esta expulsión.
Un conductor ebrio sembró el caos en inmediaciones del Hospital de Suba tras arrollar a…
Bogotá confirmó la continuidad de los comedores comunitarios y anunció nuevos cupos de atención en…
¡A cuidar cada gota y cada kilovatio! El fenómeno de El Niño tiene en alerta…
El cabecilla de la banda delincuencial fue condenado a más de 20 años por el…
"Nos sentimos cómodos con los arbitrajes de la Conmebol", dijo Lucas González tras el partido…