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Más de 300 mujeres privadas de la libertad en el Centro Penitenciario y Carcelario El Pedregal, en Medellín, han participado en un proceso de formación orientado a su reintegración social y económica, a través de una iniciativa liderada por Organic Nails Colombia, en alianza con Catalina Sucerquia y la Fundación Valora T.
Durante dos años, el proyecto ha promovido la capacitación como herramienta para generar oportunidades reales, brindando conocimientos en manicure profesional y sistemas avanzados de uñas. Este proceso busca facilitar el acceso al empleo y al emprendimiento una vez las participantes recuperen su libertad.
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En total, se han desarrollado más de 50 cursos que suman más de 1.500 horas de formación especializada, con el acompañamiento de educadores expertos y apoyo psicosocial. La formación ha estado a cargo de instructores Pro Master, formadores de Arlina Nails y profesionales vinculados a la Fundación Valora T.
“Llegué a la fundación Valora T y me brindaron la oportunidad, estuve un año sin empleo, sin opciones porque hay personas que no nos brindan esa segunda opción. El cambio está por nosotras, si realmente queremos cambiar lo podemos hacer. La vida es de oportunidades y esto me ha enseñado que las personas pueden mejorar, No podemos juzgar a las personas por su pasado sino por lo que quieren ser ahora”, afirmó Sara*, beneficiaria del proyecto.
Como parte del proceso, se adecuó un espacio de aprendizaje dentro del centro penitenciario, diseñado para replicar condiciones reales del entorno laboral. Este salón tiene capacidad para 56 internas, además de otras 22 participantes en la sede de la fundación en Medellín. Allí, las mujeres acceden a herramientas y productos profesionales que les permiten desarrollar habilidades técnicas, fortalecer la disciplina y prepararse para su vinculación laboral o la creación de emprendimientos.
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Más allá de los indicadores de formación, el programa ha tenido un impacto en la dimensión personal de las participantes. A través del aprendizaje de técnicas como acrílico, polygel, gel semipermanente y protocolos de bioseguridad, las mujeres han fortalecido su autoestima, adquirido disciplina y construido nuevas metas de vida.
“El aprendizaje de un arte u oficio puede cambiar el rumbo de una vida. Este proyecto demuestra que la belleza también es una herramienta poderosa de reconstrucción personal”, señaló Nathaly Guerrero, directora de educación de Organic Nails Colombia.
Para muchas de las participantes, este proceso representa una oportunidad concreta de proyectarse hacia un futuro distinto, donde el conocimiento adquirido se convierte en una vía para la independencia económica y la reintegración social.
“Desde que inició el curso yo fui una de las que me pegué mucho para que me tomarán en cuenta, ha sido una experiencia muy buena para mí porque nos saca como de la realidad, de la cotidianidad y del día a día que vivimos en el proceso de estar privada de la libertad. Es un anhelo cuando llega ese día del curso. Me permite vivir una realidad muy diferente, es una experiencia muy agradable para mí. Que mejor aprovechamiento que este proyecto para aprender, especializarse y tener una mejor proyección de vida cuando salgamos de este recinto carcelario, esto no es para toda la vida y tenemos que proyectarnos y vernos más allá de estas cuatro paredes”, cuenta Sandrá*, beneficiaria del curso.
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En línea con este objetivo, en diciembre de 2025 se puso en marcha un spa tipo salón de uñas en el centro de Medellín, que vincula laboralmente a mujeres que han recuperado su libertad. Este espacio les permite continuar desarrollando sus habilidades, adquirir experiencia en atención al cliente y familiarizarse con la dinámica de un negocio, acercándolas a la posibilidad de emprender.
“Nos permite ver que afuera si hay oportunidad, que hay personas que creen en nosotros, en nuestra resocialización y en nuestras ganas de salir adelante. Gracias a este proyecto hoy soy manicurista. Me siento muy contenta y agradecida por ese apoyo y empujón que necesitamos cuando salimos de prisión, tristemente afuera hay mucho recazo y discriminación por un error que cometimos”, señaló Carolina*, una de las beneficiarias del curso.
La iniciativa evidencia cómo el acceso a formación y oportunidades puede incidir en la transformación de comunidades en situación de vulnerabilidad, aportando a la construcción de segundas oportunidades desde un enfoque de inclusión y desarrollo social.
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Link de youtube (https://youtu.be/LRiHQ4w5lmg?si=XGkYRV7oXUXi5Zyu) para ver el proyecto.
*Nombres cambiados para proteger identidad de las reclusas.
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