Foto de archivo.
Más de 250 personas se salvaron de una tragedia el pasado miércoles 10 de agosto, cuando dos aviones comerciales estuvieron a solo metros de una colisión en el aeropuerto de Rionegro, Antioquia.
El hecho involucró al vuelo ARE4320 de Latam, que despegaba, y al vuelo AVA9285 de Avianca, que se aproximaba para aterrizar.
Ambos aviones, con más de 250 pasajeros y tripulantes a bordo, se encontraron en una situación de riesgo extremo. A pesar de que las normas internacionales exigen una separación mínima de 300 metros de altitud y 9.2 kilómetros de distancia, los reportes indican que la separación se redujo a solo 30 metros en altitud y 800 metros de distancia, mientras ambas aeronaves volaban a más de 350 km/h.
A raíz del incidente, surgieron denuncias de presuntas irregularidades en el manejo de la situación por parte de los controladores de tránsito aéreo.
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A pesar del hecho, las aerolíneas Avianca y Latam no reportaron el suceso como un incidente grave.
Pese a estas acusaciones, la Aeronáutica Civil ha reiterado su compromiso con la transparencia y la independencia en la investigación, asegurando que su propósito es identificar los factores contribuyentes y determinar las causas para fortalecer la seguridad aérea en Colombia.
La entidad ha insistido en que el incidente en el aeropuerto de Rionegro es un hecho aislado y que el país cuenta con sistemas de aviación seguros y confiables.
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El caso fue remitido al Ministerio Público mientras avanzan las investigaciones.
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