Foto: Captura de video.
Dos campesinos resultaron heridos este fin de semana luego de caer en un campo minado en zona rural del municipio de Anorí, Nordeste antioqueño. El hecho ocurrió en la vereda Tacamocho, una zona donde la comunidad ha denunciado reiteradamente la presencia de artefactos explosivos sembrados por grupos armados.
Según información del Ejército Nacional, las víctimas activaron de manera accidental los explosivos cuando transitaban por un camino utilizado para labores rurales. Tropas de la Brigada 14, con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana y unidades del Cuerpo de Bomberos, lograron evacuar a los heridos y trasladarlos a un centro asistencial donde reciben atención médica.
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Las primeras investigaciones apuntan a que los artefactos fueron instalados por el Grupo Armado Organizado Residual (GAO-r) Estructura 36, bajo el mando de alias ‘Manuel Guaricho’, señalado como tercer cabecilla de esa organización. Según fuentes militares, el objetivo de estos explosivos sería afectar tanto a las tropas que hacen presencia en la zona como a la población civil.
La Séptima División del Ejército rechazó los hechos y calificó el uso de minas antipersonal como una “flagrante violación a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario”. También reiteró su compromiso de continuar las operaciones para proteger a las comunidades del Nordeste antioqueño y avanzar en la desactivación de estos artefactos.
El municipio de Anorí ha sido una de las zonas más afectadas por este tipo de acciones en Antioquia. En los últimos meses, campesinos y líderes locales han alertado sobre la presencia de minas que impiden el trabajo en el campo y ponen en riesgo la vida de quienes dependen de estas tierras para sobrevivir.
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