Foto: Corantioquia
Un caso de afectación a la fauna silvestre fue reportado en el municipio de El Bagre, Antioquia, donde un mono aullador perdió la vida luego de presentar múltiples heridas ocasionadas por disparos con perdigones.
El animal había sido rescatado en el corregimiento Puerto Claver y posteriormente trasladado a Medellín para recibir atención especializada.
El hecho se conoció luego de que funcionarios de la empresa Mineros S.A. alertaran a las autoridades ambientales, tras la entrega voluntaria del primate por parte de un ciudadano. Esta acción permitió activar el protocolo de atención y facilitar su traslado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de Corantioquia.
El ingreso del ejemplar a este centro se realizó el 31 de marzo de 2026. Una vez allí, el equipo médico inició la valoración clínica y la realización de exámenes diagnósticos para determinar la gravedad de las lesiones.
Hallazgos médicos y estado del animal
Durante la evaluación, los especialistas identificaron múltiples afectaciones en el sistema osteomuscular del mono, las cuales comprometían seriamente su estado de salud. Según explicó el médico veterinario Andrés Rodríguez, los estudios radiográficos fueron clave para establecer el origen del deterioro.
“Al realizar las ayudas diagnósticas pertinentes, particularmente el examen radiográfico, se evidenció la presencia de 19 perdigones alojados en el cuerpo del individuo”, indicó el profesional.
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De acuerdo con el informe médico, los proyectiles —de aproximadamente 3 milímetros de diámetro— se encontraban distribuidos en diferentes partes del cuerpo, generando un impacto directo en la movilidad del animal, especialmente en una de sus extremidades. Estas lesiones provocaron un deterioro progresivo que finalmente derivó en su muerte.
Fotos: Corantioquia
Posible cautiverio y llamado de las autoridades
Los análisis realizados también sugieren que el primate habría permanecido en cautiverio antes de ser rescatado, un elemento que podría estar relacionado con prácticas de tráfico ilegal de fauna silvestre.
Frente a lo ocurrido, la directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González, rechazó este tipo de hechos y reiteró la importancia de proteger las especies.
“Rechazamos de manera categórica la caza y el tráfico ilegal de fauna silvestre, prácticas que siguen poniendo en riesgo la vida de nuestras especies. Este hecho nos duele como institución y como sociedad, y nos recuerda que la protección de la fauna silvestre es una responsabilidad colectiva”, expresó.
Las autoridades ambientales insistieron en la necesidad de evitar la intervención en los hábitats naturales y recordaron que la tenencia de animales silvestres está prohibida.
Asimismo, reiteraron el llamado a reportar cualquier situación que ponga en riesgo a la fauna, con el fin de facilitar la atención oportuna y contribuir a la conservación de las especies.
Este caso vuelve a evidenciar las consecuencias que pueden tener las acciones humanas sobre la fauna silvestre, especialmente cuando se presentan prácticas como la caza o el tráfico ilegal, que continúan afectando a distintas especies en el país.
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