Foto: Archivo
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) decidió enviar a la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) al mayor general (r) Juan Pablo Forero y a los tenientes coroneles (r) Jairo Bocanegra y Édgar Emilio Ávila, después de que se negaran a aceptar su responsabilidad en los llamados falsos positivos cometidos en Antioquia entre 2004 y 2007.
Según la JEP, los tres exoficiales hicieron parte de un patrón criminal dentro de la IV Brigada del Ejército, en el que al menos 434 personas fueron asesinadas o desaparecidas y luego presentadas falsamente como bajas en combate.
El tribunal especial explicó que los oficiales presionaron a sus tropas para mostrar más resultados en combate, premiando los reportes de muertes y restando importancia a las capturas. Esta práctica, conocida como el “conteo de cuerpos”, fue señalada como el origen de cientos de ejecuciones extrajudiciales.
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Durante su gestión, el general (r) Juan Pablo Forero fue vinculado con 16 hechos que dejaron 26 víctimas; el teniente coronel (r) Jairo Bocanegra, con 16 hechos y 18 víctimas; y el teniente coronel (r) Édgar Emilio Ávila, con 36 hechos relacionados con 65 víctimas.
Ahora, la UIA —Unidad de Investigación y Acusación — decidirá si los acusa formalmente. Si son hallados culpables, podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión.
Esta decisión se suma a la del general (r) Mario Montoya, quien también fue enviado a la UIA en 2023 por no reconocer su papel en los crímenes cometidos entre 2002 y 2003.
De acuerdo con la JEP, entre 2002 y 2007, en Antioquia fueron asesinadas 581 personas y desaparecidas 208, todas presentadas falsamente como guerrilleros muertos en combate.
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