FOTO: AMVA
La muerte de un tigrillo que había sido rescatado en el Valle de Aburrá volvió a encender las alertas sobre los peligros que enfrentan las especies silvestres en medio del crecimiento urbano y la interacción con animales domésticos.
El felino fue encontrado inconsciente a un costado de una vía y trasladado de inmediato a un centro especializado para su atención.
Al ingresar al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), los profesionales identificaron que el tigrillo presentaba graves lesiones compatibles con un atropellamiento.
Entre las afectaciones encontradas estaban fracturas en la mandíbula, heridas de consideración y hemorragias oculares, por lo que fue sometido a una cirugía de urgencia en la Universidad CES.
Aunque la intervención permitió estabilizar parte de su condición, durante el proceso de recuperación surgió una nueva preocupación. Los exámenes médicos revelaron que el tigrillo padecía leucemia felina, una enfermedad viral comúnmente asociada a gatos domésticos y que representa un riesgo para la fauna silvestre cuando existe contacto entre ambas poblaciones.
Lea también: ¡Cayó por sospechoso! Cámaras de seguridad en Bogotá delatan a hombre con orden judicial vigente
Especialistas señalaron que este caso evidencia dos amenazas cada vez más frecuentes para los animales nativos de la región.
Pese a los esfuerzos realizados por el equipo veterinario, el tigrillo no logró superar las complicaciones derivadas de sus lesiones y de la enfermedad detectada durante su tratamiento.
Desde el CAVR recordaron que, desde 2010, han recibido 34 tigrillos para atención y rehabilitación.
El operativo también dejó otros seis integrantes de la estructura abatidos y tres personas capturadas,…
El fallecimiento fue confirmado durante el fin de semana y generó mensajes de despedida entre…
La Fiscalía logró demostrar su responsabilidad con las pruebas recopiladas durante la investigación.
La distinción destaca su trayectoria detrás de cámaras y su aporte a la creación audiovisual.
La alerta de ciudadanos permitió que una patrulla los ubicara pocas cuadras después del establecimiento.
Especialistas en desactivación de explosivos realizaron el procedimiento para retirar el material del sector.