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Un tribunal de los Estados Unidos condenó a 30 años de prisión federal a Ramón, un ciudadano estadounidense de 65 años, tras ser hallado culpable de los delitos de intento de explotación sexual de una menor de edad residente de Medellín e intento de producción de material de abuso sexual infantil.
El severo veredicto de la justicia se basó en el material probatorio recopilado durante un juicio de orden público, el cual demostró que el agresor mantuvo un constante intercambio de mensajes de texto y archivos de video con una adolescente de 14 años.
A pesar de tener pleno conocimiento de la edad de la víctima, el estadounidense la presionó de manera sistemática y reiterada con el objetivo de obligarla a producir material de alto contenido explícito para su consumo, violando todos los cercos de seguridad digital.
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Este resultado, que representa la décima sentencia condenatoria lograda bajo la actual ofensiva internacional, fue posible gracias al trabajo de cooperación policial coordinado entre la Alcaldía de Medellín, la Fiscalía General de la Nación, la Dirección de Protección y Servicios Especiales de la Policía (Dipro), Migración Colombia y las agencias norteamericanas HSI Colombia, HSI Miami y la Fiscalía de Florida.
Las autoridades locales advirtieron que este caso ratifica la política de cero impunidad en el territorio, enviando un mensaje claro de que cualquier extranjero que pretenda instrumentalizar a la niñez será perseguido penalmente hasta los confines de la tierra.
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