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Lo que pretendía ser un reclamo formal frente a las autoridades deportivas se transformó rápidamente en un bumerán político para el candidato Iván Cepeda. Tras la jornada electoral, Cepeda publicó un contundente mensaje cuestionando que los simpatizantes de su rival, Abelardo de la Espriella, acudieran a las urnas vistiendo la camiseta de la Selección Colombia. Sin embargo, su exigencia de intervención a la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) desató una ola de rechazo ciudadano bajo una premisa clara: la prenda es propiedad privada y cada quien la usa cuando quiere.
La controversia inició cuando Cepeda, a través de sus redes sociales, etiquetó directamente a la cuenta oficial de la Federación Colombiana de Fútbol (@FCF_Oficial). En su mensaje, el candidato argumentó que la camiseta es un «símbolo nacional» y sugirió que existen restricciones legales para su uso político.
«Como se pudo constatar ayer, durante la jornada electoral, el candidato Abelardo de la Espriella y muchos de sus seguidores, utilizaron la camiseta de la Selección Colombia como prenda distintiva de su campaña electoral», señaló el candidato.
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Cepeda advirtió que usar la indumentaria patria con fines ideológicos a pocos días del inicio de la Copa Mundial de Fútbol es un acto oportunista. Por ello, solicitó a la dirigencia del fútbol colombiano tomar cartas en el asunto:
«Respetuosamente me dirijo a ustedes para solicitarles, se pronuncien sobre cuál es la posición de la Federación, con relación al uso de la camiseta de la Selección Colombia por parte de la mencionada campaña electoral», concluyó, pidiendo incluso que se examinen los «efectos jurídicos» de este acto.
La respuesta al trino de Cepeda no provino, inicialmente, de los despachos de la FCF, sino de miles de ciudadanos que volcaron su molestia en las redes sociales. Lejos de respaldar su preocupación, los votantes rechazaron tajantemente el pronunciamiento, tildándolo de autoritario y desconectado de la realidad legal del país.
El argumento de la opinión pública fue unánime y contundente: la camiseta no es un uniforme institucional bajo el control del Estado, sino un bien de consumo. Los usuarios le recordaron al candidato varios puntos clave:
Propiedad privada: Quien paga por una camiseta en una tienda adquiere el derecho pleno sobre ella, lo que incluye la libertad de usarla para ir a votar, a mercar o a una marcha.
Libertad de expresión: Vestir los colores patrios durante un día de elecciones es, para muchos, un acto de civismo y celebración democrática, no necesariamente una infracción de derechos de autor.
Inviabilidad del control: Multitud de ciudadanos señalaron lo absurdo que resultaría que una federación deportiva dictara un «código de vestimenta» para ejercer el derecho al sufragio.
¿POR QUÉ SE ESTÁ USANDO LA CAMISETA DE LA SELECCIÓN COLOMBIA PARA FINES ELECTORALES?
Señores Federación Colombiana de Fútbol, @FCF_Oficial:
Como se pudo constatar ayer, durante la jornada electoral, el candidato Abelardo de la Espriella y muchos de sus seguidores, utilizaron…
— Iván Cepeda Castro (@IvanCepedaCast) June 1, 2026
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