Ralph Yarl, es un adolescente negro de 16 años, que se disponía el pasado jueves por la noche a recoger a sus hermanos pequeños en casa de un amigo en el condado de Clay, en Misuri (Estados Unidos), cuando se equivocó de dirección.
El hombre blanco que le abrió la puerta a la que llamó no tuvo contemplaciones y le disparó sin, aparentemente, intercambiar ninguna palabra.
Yarl quedó herido tanto en la cabeza como en el brazo, pero, afortunadamente, no se teme por su vida. Y Andrew Lester, de 84 años, fue acusado ahora por la Fiscalía de Misuri como presunto autor de los delitos de asalto y acción criminal armada y con indicios de racismo. El caso ha conmocionado a Estados Unidos.
Según los registros judiciales citados por la cadena KCTV, Lester admitió haber disparado dos veces a la cabeza del joven estudiante pocos segundos después de abrirle la puerta, alrededor de las diez de la noche.
Yarl consiguió huir a pesar de las heridas y fue el hombre quien llamó a la policía, a los que dijo que no habían llegado a hablar.
También aseguró que disparar “era la última cosa que quería hacer” pero que “estaba muerto de miedo” y alegó la “incapacidad de defenderse” debido a su avanzada edad. El hombre estuvo detenido durante 24 horas, el máximo que permite la ley hasta que se presentan cargos, y después fue puesto en libertad, un hecho criticado por la familia de la víctima.
La ley de Misuri ampara el uso de violencia mortal si las personas ven amenazada su vida o la de alguien otro, una premisa que a priori no se habría dado en este caso y que, según los críticos de la norma, facilita la violencia contra la población negra.
“Reconozco los componentes raciales de este caso”, ha dicho la jefa de policía de Kansas City, Stacey Graves. Centenares de personas protestaron el domingo cerca de la casa donde tuvo lugar el tiroteo al grito de “Black lives matter” (las vidas negras importan) o “Justicia para Ralph”. “No es un error, es un delito de odio”
Yarl, que su entorno describe como un “excelente estudiante y músico talentoso”, ya ha sido dado de alta del hospital y ahora está siendo atendido en casa por su madre, que es enfermera. “Sigue mejorando. Responde y está haciendo progresos”, explicaba este lunes su padre, Paul Yarl.
El presidente, Joe Biden, llamó ya al joven herido para desearle una “rápida recuperación”, mientras que la vicepresidenta del país, Kamala Harris, ha trasladado su apoyo a la familia vía Twitter: “Seamos claros: ningún niño tendría que vivir nunca con miedo a ser disparado por tocar el timbre equivocado”, ha denunciado.
Vea más noticias internacionales
2023-04-18
De acuerdo con información extraoficial, la escena con la que se encontraron fue desgarradora
Un ciudadano estadounidense fue encontrado sin vida en un apartamente en Itagüí. Las autoridades ya…
Un hecho de violencia contra una mujer embarazada en Medellín terminó en una decisión judicial.
Habrá cambios importantes en el servicio del Metro Medellín este fin de semana. Horarios extendidos…
El Ministerio Público busca determinar la responsabilidad disciplinaria de los servidores que resulten comprometidos
Capturado adulto mayor de 67 años en Kennedy, Bogotá, por actos sexuales de cuatro menores.…