Las actividades físicas extremas, las reacciones alérgicas, las sustancias irritantes y algunos alimentos pueden causar ataques de asma. Desde el cine hasta las creencias populares, diversos factores se han encargado de mostrar a los niños con asma como víctimas de la vida, imposibilitadas a realizar cualquier tipo de actividad infantil. Ante el más mínimo cambio de temperatura o el más sencillo ejercicio, las madres de los niños con asma suelen entrar en pánico y recrean en sus mentes a su pequeño sufriendo un ataque.
Varias circunstancias pueden provocar un ataque de asma en los niños, pero muchos se quedan en el mito. Es importante conocer cuáles son estos factores e identificarlos apropiadamente, para evitar episodios peligrosos y, a la vez, no privar al niño de vivir una infancia normal.
Un factor ambiental que puede inducir un ataque de asma en los niños se encuentra en las alergias. Reacciones sensibles al polvo, los gatos o las cucarachas pueden ser peligrosas y pueden terminar en hospitalizaciones. Los ataques de asma también pueden desencadenarse por un frio extremo, no resguardarse de una tormenta, experimentar emociones extremas o entrar en contacto con sustancias y elementos irritantes a los pulmones, como polen, moho, humo de cigarrillo o caspa de animales. De igual forma, la contaminación ambiental de las grandes ciudades y las alergias alimentarias son factores de riesgo.
Una infancia normal
El ejercicio si puede provocar un ataque de asma, pero no en todos los casos. El asma inducido por ejercicio ocurre con mayor frecuencia cuando las actividades son realizadas de manera intensa y en un ambiente extremo, como en el aire seco y frio. Esto no significa que el niño no deba hacer ejercicio de ningún tipo. Por el contrario, es recomendable conocer cuáles son los deportes o las actividades propensas a desarrollar EIA para no adelantarlas y permitir al menor desarrollar otro tipo de acciones que no generen riesgo.
De igual forma, las reacciones por alergias alimentarias son comunes, y están asociadas tradicionalmente con alimentos como el huevo o comidas muy condimentadas. Se debe someter al menor a una serie de pruebas en este sentido para conocer cuáles son los alimentos que no puede ingerir, en vez de privarlo de todos los que sean potencialmente peligrosos.
La mejor forma de reducir los riesgos asociados con un ataque de asma es suministrar los medicamentos en los intervalos y las dosis indicadas por el médico. En la medida en que esto se cumpla a cabalidad se podrán reducir significativamente la frecuencia y la gravedad de los ataques de asma.
Finalmente, debe considerarse al asma como una enfermedad con muchos factores ambientales de riesgo que nunca podrán ser controlados en su totalidad. Por más que se desee, nunca se conocerá a cabalidad el grupo de sustancias, medicamentos, alimentos y situaciones que pueden provocar un ataque de asma. Por esto, es recomendable realizar un monitoreo permanente de la salud del menor, pues la mejor forma de evitar que un ataque de asma tenga consecuencias fatales es estar cerca para controlarlo y tratarlo de manera adecuada.
Los niños con asma pueden tener una infancia normal, siempre y cuando se siga con las recomendaciones del médico, se suministren los medicamentos de manera oportuna y se aleje al niño de las situaciones y circunstancias de riesgo.
Fuente: MedPlus
Síganos en Facebook
Investigan incidente aéreo en el Aeropuerto El Dorado luego de que un helicóptero cruzara sin…
Este talento emergente representa la esencia del barrio con una visión ambiciosa
Fue vista por ultima vez el 10 de marzo en Santo Domingo, en el sector…
La tradición silletera se toman Santa Elena este fin de semana con un evento abierto…
Esta actuación se desarrolla en atención a diversos pronunciamientos y denuncias públicas
Un búho apareció dentro de un centro comercial y tuvo que ser rescatado por autoridades…