EFE.
EFE.
Sonny Morgan estaba hospedado en el piso 32 del hotel Mandalay Bay, desde donde fueron disparadas las balas que este domingo mataron a 59 personas e hirió a otras 527 en las Vegas. La ráfaga de disparos lo despertó, pero no sabía que pasaba.
“Pensé que podían ser fuegos artificiales. Y no paraban, no paraban. Llamé a la recepción, les dije que estaba escuchando cosas y podía oler la pólvora“, relató Morgan a 11alive.
Al teléfono, le dijeron que ya estaban enterados de la situación y le recomendaron que formara barricadas con los muebles de la habitación para protegerse: el tiroteo estaba desarrollándose justo en ese momento.
Cuando el sonido de los disparos se detuvo, Morgan logró encontrar algo de tranquilidad en medio del caos. “En ese punto, supongo que el tipo se suicidó y (los policías) decidieron entrar a la habitación”, explicó.
Morgan dijo haber escuchado una gran explosión: “En ese momento pensé que era un ataque terrorista. Ya sabes, alguien queriendo volar el hotel”, contó.
Temiendo por su vida, Sonny llamó a su esposa para despedirse y escuchó de nuevo movimiento en los pasillos, en dirección a su habitación.
“Estaban abriendo las puertas muy agresivamente. Entró un equipo de seis o siete miembros SWAT y se aseguraron que no sea, ya sabes, una mala persona. Nos dijeron que salgamos y corramos tan rápido como podamos“, relató el testigo a esa cadena noticiosa.
Días despúes de enterarse de la masacre que se desarrolló a escasos metros de donde se encontraba, Morgan dice que aún no comprende, no ha logrado dimensionar el hecho del que fue testigo:
“Creo que todavía no me impactó. Es raro porque estuve viendo las noticias y escucho exactamente los mismos sonidos que oí en la noche. Eso te pone en perspectiva de lo que estaba pasando”, explicó.
Él aún permanece hospedado en el hotel pero en otra habitación, con una vista perturbadora pues “es muy similar a la perspectiva que tuvo el tipo. Y es un caos. Puedo ver exactamente donde estaban los muchachos. Puedo ver ventanas rotas. Es muy raro”.
La búsqueda en Monserrate se realiza con drones y personal en terreno
Uno de los conductores, tras ser liberado de los hierros retorcidos de la cabina, fue…
"Estamos convencidos de que callar es un acto de cobardía": Abelardo de la Espriella por…
La fuerza de las ráfagas de viento fue tal que varias viviendas resultaron con los…
La operación conjunta entre Colombia y Costa Rica evitó la circulación de millones de dosis…