Resumen: El Nordeste antioqueño amaneció en alerta: en la vereda Providencia de Anorí el Ejército desactiva cargas con al menos 50 minas antipersona transportadas en dos mulas, un hecho atribuido al frente 36 de las disidencias. En Segovia, un ataque armado dejó herido al subintendente Jonatan Alexander Castro Díaz y fue hallado el cuerpo de una mujer de 39 años; las autoridades investigan si ambos hechos están relacionados.
El Nordeste antioqueño amaneció en alerta este domingo por dos hechos de orden público que tienen ocupadas a las autoridades. En Anorí, el Ejército adelanta la desactivación de cargas explosivas instaladas sobre dos mulas que, según el reporte oficial, transportaban por lo menos 50 minas antipersona. Y en Segovia, un subintendente de la Policía resultó herido en un ataque armado en el que también fue hallado el cuerpo sin vida de una mujer.
De acuerdo con la información conocida, los dos hechos serían responsabilidad de frentes de las disidencias de las Farc que operan bajo el mando de alias Calarcá: el frente 36 y el frente 4. Las autoridades investigan si lo ocurrido en los dos municipios guarda relación.
Mulas cargadas con minas antipersona en Anorí
La alerta en Anorí se activó en la vereda Providencia, zona rural del municipio, cuando las autoridades detectaron que dos animales de carga eran usados para transportar explosivos por caminos veredales. Tropas del Ejército Nacional se desplazaron hasta el punto para neutralizar las cargas y evitar que fueran detonadas.
Según el reporte, las dos mulas llevaban encima por lo menos 50 minas antipersona, artefactos prohibidos por el derecho internacional humanitario por el riesgo que representan para la población civil. Este hecho sería responsabilidad del frente 36 de las disidencias, estructura que responde a alias Calarcá y que mantiene presencia en varios municipios del Nordeste antioqueño.
La modalidad no es nueva en la región. Los grupos armados ilegales han recurrido a los animales de carga para movilizar explosivos por trochas, con lo que evaden los controles de las vías principales y trasladan los artefactos sin alertar a las autoridades. Campesinos del sector aseguran que el hallazgo los tiene en vilo, pues por esos mismos caminos transitan a diario para llegar a sus fincas y al casco urbano.
Esto le podría interesar: https://www.minuto30.com/minero-muere-mina-anori/1721136/
Esto le podría interesar: https://www.minuto30.com/panfleto-disidencias-frente-36-anori/1718758/
Ataque armado en Segovia deja un subintendente herido y una mujer muerta
El otro hecho ocurrió en las últimas horas en el sector Matuna, zona rural de Segovia. Unidades del Escuadrón Móvil de Carabineros número 12 de la Policía atendían un requerimiento ciudadano relacionado con un presunto secuestro y el hurto de un vehículo.
Los uniformados, que se encontraban en un puesto de control sobre la vía de Interrapidísimo, se desplazaron hasta el sitio del reporte y fueron recibidos con disparos. En el hostigamiento resultó herido el subintendente Jonatan Alexander Castro Díaz, quien sufrió una afectación en el dedo pulgar de la mano izquierda y aturdimiento.
Una vez controlada la situación, los policías encontraron en el lugar el cuerpo sin vida de Lady Patricia Guerrero, de 39 años. Los actos urgentes de inspección quedaron a cargo de unidades de la Sijín de Antioquia, que adelantan la investigación para esclarecer lo ocurrido y establecer las circunstancias en las que perdió la vida.
En el operativo fueron incautadas dos escopetas Mossberg, dos fusiles y una carabina. De acuerdo con la inteligencia de la Policía, en esta zona de Segovia tienen presencia la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés, del Clan del Golfo, y el frente 4 de las disidencias, grupos que mantienen una confrontación por el control territorial del Nordeste. El ataque sería atribuido a este último grupo.
Esto le podría interesar: https://www.minuto30.com/granadas-drones-segovia-ejercito/1726911/
Una práctica de guerra que ya ha dejado víctimas en Colombia
El uso de animales cargados con explosivos ha dejado una huella trágica en el país. En las últimas tres décadas se han documentado por lo menos nueve atentados con burros, caballos y perros usados como portadores de artefactos, la mayoría dirigidos contra miembros de la Fuerza Pública en zonas rurales.
El caso más recordado ocurrió el 14 de marzo de 1996 en Chalán, Sucre, cuando el Frente 35 de las extintas Farc cargó un burro con 50 kilos de explosivos camuflados entre plátanos y lo condujo hacia una estación de Policía: 11 uniformados murieron. En 2023, la Jurisdicción Especial para la Paz calificó el hecho como crimen de guerra de perfidia, una infracción expresa al derecho internacional humanitario.
La lista siguió en los años siguientes. En 2002, un caballo bomba detonado en Guadalupe, Antioquia, dejó 10 heridos y unas 20 viviendas destruidas. En 2003, un ataque similar en Chita, Boyacá, cobró la vida de ocho personas, entre ellas un menor de edad. Y en 2013, en El Charco, Nariño, fue un perro el animal utilizado como portador del artefacto, con dos personas heridas.
El antecedente más reciente antes de lo ocurrido en Anorí se registró en julio de 2025 en Valdivia, Antioquia, cuando el ELN usó un burro cargado con explosivos para atacar a un pelotón del Ejército en la vereda Las Alemanias. El ataque causó la muerte del subteniente Jhonatan Monsalve Moreno y dejó heridos a dos soldados más.
Según un informe de la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP, entre 2017 y 2026 más de 100.000 animales han sido afectados en el marco del conflicto armado en Colombia.
Mientras avanzan las operaciones en Anorí y Segovia, las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad del Nordeste antioqueño para denunciar cualquier actividad sospechosa o la presencia de artefactos explosivos, con el objetivo de prevenir nuevos hechos que pongan en riesgo a la población civil y a la Fuerza Pública.
Foto: Blu Radio
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios