Resumen: El STF de Brasil extendió dos horas la votación del balotaje por problemas de transporte, en una decisión sin precedentes firmada por Cristiano Zanin, exabogado de Lula. La oposición la cuestiona y el TSE reclama por la intromisión. Los resultados se conocerán tras el nuevo cierre.
La jornada de la segunda vuelta presidencial en Brasil terminó este domingo convertida en un choque institucional: cumplido el cierre reglamentario de las urnas y con el escrutinio ya iniciado, el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin ordenó extender la votación dos horas más en todo el país, una decisión sin precedentes que encendió a la derecha brasileña e incomodó al propio Tribunal Superior Electoral (TSE).
La prórroga, que dejó las mesas abiertas hasta las 7:00 p. m. (hora de Brasilia), fue solicitada por la coalición del presidente y candidato Luiz Inácio Lula da Silva, que denunció una reducción deliberada del transporte público en varias ciudades para frenar el voto. La firmó Zanin, quien fuera abogado personal de Lula durante casi una década.
Una decisión inédita, tomada después del cierre
La orden se conoció después de las 5:00 p. m., cuando buena parte de las mesas ya había cerrado. Zanin fue sorteado como relator de la acción presentada por la coalición de Lula, que pedía la prórroga para municipios de al menos nueve estados, pero su decisión fue más allá y la extendió a todo Brasil.
«Ante la gravedad de los hechos narrados, que llegaron al conocimiento del Supremo Tribunal Federal a las 16:32:49 de hoy, y ante la urgencia evidente de la medida, determino la prórroga por dos horas, hasta las 19:00, hora de Brasilia, del cierre de la recepción de votos en todas las secciones de todo Brasil», dice el texto firmado por el ministro.
Para ese momento, el TSE ya había publicado un primer corte del escrutinio: el 0,25% de los votos, correspondiente a mesas en el exterior, donde Lula aventajaba. Tras la decisión, la totalización quedó paralizada. Según el panel de Folha de S.Paulo, es la primera vez en la historia de Brasil que la Justicia prorroga una elección. En 2022, incluso con retenes ilegales de la Policía Caminera Federal que obstaculizaron a votantes, el entonces presidente del TSE, Alexandre de Moraes, mantuvo el horario de cierre.
El exabogado de Lula que firmó la prórroga
Zanin defendió a Lula durante casi diez años y en 2021 encontró el argumento ganador, un error de competencias entre tribunales, para que el Supremo anulara las condenas de corrupción del entonces expresidente. Lula lo postuló al STF en 2023 y el Senado lo confirmó. El diario El País recuerda que el mandatario lo definió alguna vez como «la gran revelación jurídica de los últimos años».
Dentro del propio TSE la molestia fue inmediata. Folha de S.Paulo reporta que ministros de la corte electoral consideran que la decisión de extender o no el horario correspondía a la Justicia Electoral y que el STF invadió sus competencias. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, ya había pedido información sobre la flota de buses a las 4:00 p. m. y, según ese medio, estaba visiblemente irritado por los problemas de transporte.
«Tapetão» y «golpe»: la reacción de la derecha
La reacción más dura llegó del senador electo por Río Grande del Sur Marcel van Hattem (Novo), al llegar a Brasilia para reunirse con la coordinación de campaña de Flávio Bolsonaro. «Ese Cristiano Zanin, que es del PT, abogado del PT, nombrado por Lula, y que ahora está tratando de enredar el proceso electoral. Están tratando de ganar por vía judicial. Eso sí es un verdadero golpe», declaró, en declaraciones recogidas por el portal ND Mais.
Las objeciones no son solo políticas. El diario Estadão advierte que las urnas ya selladas no pueden reabrirse según las reglas de la Justicia Electoral, y Folha documentó centros con boletines de urna impresos, equipos ya devueltos a los tribunales regionales y meseros retenidos a la espera de directrices. En Brasilia, algunos colegios cerraron igual porque la orden llegó cuando las urnas ya estaban selladas. Qué pasará con esas mesas es una pregunta que el TSE aún no responde.
Lo que motivó el pedido de Lula
Los problemas de transporte están documentados: reportes de buses que no salieron o fueron retirados en São Paulo, donde Lula aseguró que casi el 40% de la flota dejó de circular, además de Salvador, Petrópolis, Teresina, Feira de Santana y Lauro de Freitas, y balsas paralizadas en Pará. En Salvador, la Justicia Electoral llegó a ordenar la prisión del secretario de Movilidad, Pablo Souza. En 2023 el STF falló que el Estado debe ofrecer transporte público gratuito el día de elecciones y que los municipios no pueden reducir la oferta.
«No permitiremos que haya robo», afirmó Lula al pedir la prórroga, y luego insistió en un video: «No desistan de votar. Esperen y voten, porque la democracia tiene que salir vencedora». La campaña de Flávio Bolsonaro, por su parte, también había solicitado dos horas adicionales, aunque limitadas a municipios afectados por temporales e inundaciones.
Lo que sigue
Con las urnas abiertas hasta las 7:00 p. m. en Brasil, los resultados del balotaje solo comenzarán a conocerse después del nuevo cierre y de que el TSE defina cómo manejar las mesas que ya habían sellado. La elección define si la derecha consolida su avance en la región o si Lula logra la remontada tras perder la primera vuelta 47% a 45%.
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