Resumen: Las autoridades de Urabá cerraron Playa Bobalito en Necoclí para proteger el desove de tortugas marinas, incluyendo la especie en peligro de extinción tortuga caná, y evitar que la presencia de turistas afecte su reproducción durante la temporada de anidamiento.
Autoridades ambientales en Urabá han implementado medidas estrictas en las playas del municipio de Necoclí tras la llegada de miles de tortugas marinas, incluyendo la tortuga caná, especie en peligro de extinción. La acción busca garantizar la protección de los nidos y asegurar la supervivencia de las nuevas generaciones.
Alexis Cuesta, director de Corpourabá, explicó que estas acciones hacen parte de los esfuerzos de conservación y manejo ambiental, orientados a que la comunidad respete las áreas de desove y colabore en la preservación de estas especies.
“El cuidado y la guía ambiental durante el desove son esenciales para proteger a las tortugas. Cualquier perturbación, desde manipulación directa hasta exposición a luces artificiales, puede afectar su reproducción”, indicó Cuesta.
La veterinaria Luisa Valencia agregó que incluso pequeñas perturbaciones, como el uso de linternas o la presencia de basura, elevan los niveles de estrés de los animales, lo que puede reducir drásticamente las probabilidades de supervivencia de los huevos.
Restricciones en Playa Bobalito
Con el objetivo de minimizar el impacto humano, Corpourabá decidió cerrar 14 kilómetros de Playa Bobalito, en Necoclí, un punto crítico de anidamiento donde llegan cuatro especies distintas de tortugas marinas: verde, caná, carey y cabezona. Esta medida también busca proteger el ecosistema ante el alto flujo de visitantes que se espera durante la Semana Santa.
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El acceso a la playa permanecerá restringido hasta el 31 de diciembre de 2026, según el acto administrativo que entró en vigor el pasado 17 de marzo. Las demás playas del distrito continúan abiertas al turismo, aunque con vigilancia reforzada para prevenir cualquier daño a los nidos.
Corpourabá y la Policía local intensificaron los controles en la zona y advirtieron sobre sanciones para quienes incumplan las restricciones o participen en el tráfico de fauna. Las autoridades enfatizan que estas acciones no solo buscan proteger un fenómeno natural, sino la supervivencia de toda una generación de tortugas marinas.
El Urabá antioqueño se mantiene como un punto estratégico para la conservación de estas especies a nivel mundial. El cierre temporal de Playa Bobalito pretende equilibrar la protección ambiental con la temporada turística, recordando a visitantes y locales que la preservación de la vida silvestre es prioritaria.
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