Resumen: La Inspección de Policía de Sabanalarga (Atlántico) determinó que el uso de bengalas sobre el cuerpo del animal no constituye una tradición amparada por la ley, sino un acto de crueldad. La congresista animalista Andrea Padilla celebró la aplicación de la Ley Ángel y la denuncia radicada por el colectivo Alegato Juristas.
Minuto30.com .- Un contundente precedente jurídico contra los excesos y la crueldad animal en los espectáculos taurinos populares del Caribe colombiano se produjo en el departamento del Atlántico.
La Inspección de Policía del municipio de Sabanalarga abrió formalmente un proceso policivo sancionatorio en contra de las personas responsables de haber colocado artefactos pirotécnicos e incendiado el cuerpo de un toro en el marco de las recientes corralejas municipales, trasladando simultáneamente el expediente ante la Fiscalía General de la Nación para que se investigue la presunta comisión de delitos penales tipificados en la Ley Ángel.
La decisión administrativa se conoció tras la denuncia formal interpuesta por la abogada Gipsy Hernández, integrante del colectivo de litigio estratégico animalista Alegato Juristas, y fue respaldada públicamente por la congresista animalista Andrea Padilla Villarraga. La legisladora destacó la determinación de la autoridad local como un hito en la defensa de los derechos de los seres sintientes y el cumplimiento de las obligaciones legales que rigen para los alcaldes e inspectores en todo el territorio nacional.
La decisión del inspector: el fuego no es tradición amparada por la ley
Uno de los puntos jurídicos más trascendentales de la resolución policiva radica en la desestimación tajante del argumento de la «costumbre popular» como escudo de impunidad para cometer actos de tortura contra los animales en las plazas de toros y corralejas.
En su pronunciamiento oficial, el inspector de policía de la Alcaldía de Sabanalarga fijó una doctrina clara sobre los límites de estas actividades:
Práctica lesiva y no tradicional: La autoridad municipal subrayó de manera expresa que «la colocación de bengalas e ignición de fuego sobre el cuerpo del animal no constituye una práctica tradicional amparada legalmente, sino un aditamento que vulnera el principio de bienestar animal».
Infracción flagrante: El despacho administrativo determinó que encender elementos incendiarios sobre los cuernos o la piel del toro genera un sufrimiento desmedido, quemaduras graves, pánico extremo y asfixia por humo, lo cual transgrede de forma directa los parámetros constitucionales y legales vigentes sobre protección animal.
Proceso policivo en curso: Con la apertura formal del procedimiento sancionatorio, la inspección municipal citará a los organizadores de las corralejas y a los particulares involucrados en la manipulación de la pirotecnia para determinar las multas económicas y las inhabilidades correspondientes contempladas en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
Traslado penal a la Fiscalía bajo el amparo de la Ley Ángel
Más allá de las sanciones de carácter administrativo o monetario que pueda impartir la Alcaldía de Sabanalarga, el expediente dio un salto al terreno del derecho penal ordinario. La inspección remitió copia íntegra de las actuaciones a la Fiscalía General de la Nación para que la Dirección Especializada contra la Violación a los Derechos Humanos y el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) asuman la investigación por el delito de lesiones graves y crueldad animal:
Sanciones penales privativas de la libertad: Bajo el marco normativo reforzado por la Ley Ángel, los agresores que causen lesiones permanentes, deformidades o sufrimientos atroces a un animal afrontan penas de prisión inconmutables y multas tasadas en salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Individualización de los partícipes: La Fiscalía recopila los videos grabados por los asistentes a la corraleja, los testimonios de los palqueros y los registros de ingreso al redondel para identificar con nombres y cédulas a quienes sostuvieron al toro y encendieron los artefactos explosivos.
Andrea Padilla: «Los animales se defienden con acciones, no con palabras»
La congresista Andrea Padilla Villarraga, una de las principales promotoras de la agenda legislativa antitaurina y de protección animal en Colombia, celebró la celeridad de las autoridades atlanticenses y reiteró que la impunidad en las corralejas de la región Caribe comenzó a resquebrajarse:
«¡ABIERTO proceso policivo sancionatorio contra los agresores del toro al que le prendieron fuego en las horrendas corralejas de Sabanalarga, Atlántico! Gracias a nuestra valiente compañera Gipsy Hernández de Alegato Juristas por hacer la denuncia, y al inspector de policía de la Alcaldía por cumplir con la obligación que le impone la Ley Ángel», manifestó la parlamentaria a través de sus canales oficiales.
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Padilla enfatizó que la defensa de los animales exige rigor jurídico en terreno y no discursos retóricos: «¡Los animales se defienden con acciones; no con palabras!», remató la dirigente política, advirtiendo a las autoridades locales de otros municipios de la costa norte colombiana que incurrir en omisión de funciones o permitir aberraciones pirotécnicas contra animales en fiestas patronales acarreará investigaciones disciplinarias ante la Procuraduría General de la Nación.
El caso de Sabanalarga se suma a la creciente presión social y jurídica para erradicar definitivamente las corralejas en el país, consolidando un precedente donde las autoridades locales ya no pueden excusarse en la cultura para tolerar actos de barbarie manifiesta.
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