Resumen: Ariana Grande demandó a dos presuntos hackers por acceder ilegalmente a cuentas de colaboradores y obtener material relacionado con su carrera. Según la demanda, los ataques se extendieron entre 2019 y 2024 e incluyeron el robo y filtración de 45 canciones inéditas, además de fotografías, grabaciones y otros archivos privados. La artista busca identificar a los responsables y frenar la difusión del contenido obtenido sin autorización.
Ariana Grande emprendió acciones legales contra dos personas cuya identidad todavía no ha sido establecida, a quienes señala de haber accedido ilegalmente durante varios años a información digital relacionada con su trabajo y posteriormente haber difundido o comercializado parte de ese contenido.
La demanda fue presentada el 27 de julio ante un tribunal de Los Ángeles y está dirigida contra personas identificadas provisionalmente como “John Does”, una denominación utilizada en procesos judiciales de Estados Unidos cuando los demandados aún no han podido ser identificados. Según documentos revisados por el medio especializado Variety, el objetivo de la artista es determinar quiénes están detrás de los accesos ilegales y llevarlos ante la justicia.
El caso no se limita a una filtración puntual. La demanda describe una serie de incidentes que se habrían presentado entre 2019 y 2024 y que tuvieron como objetivo cuentas y dispositivos pertenecientes a personas que trabajaban con Grande, entre ellas fotógrafos y productores.
Los ataques habrían comenzado en 2019
Uno de los primeros episodios mencionados en el expediente se remonta a 2019. De acuerdo con la demanda, los responsables consiguieron las credenciales de una cuenta de Dropbox perteneciente a un fotógrafo que había trabajado con la cantante.
Al año siguiente se habría producido otro acceso no autorizado, esta vez contra el dispositivo móvil de un productor relacionado con los proyectos musicales de Grande. A partir de esa intrusión, los presuntos responsables habrían obtenido archivos que no habían sido publicados, entre ellos grabaciones maestras, demos y material procedente de sesiones de trabajo.
La demanda sostiene que este tipo de acciones se repitió posteriormente y que los atacantes recurrieron a métodos de engaño digital, además de accesos ilegales a cuentas, para conseguir información almacenada por integrantes del equipo de la artista.
En 2023, la situación habría alcanzado uno de sus puntos más importantes. Según el documento judicial, los responsables consiguieron acceder a 45 canciones inéditas de Ariana Grande, que posteriormente fueron filtradas antes de que la artista decidiera publicarlas oficialmente. Variety señala que el expediente atribuye a los atacantes el acceso a ese número de canciones durante ese año.
También habrían obtenido fotografías inéditas
La investigación descrita en la demanda incluye otro episodio ocurrido en 2024. En esa ocasión, los presuntos hackers habrían creado una cuenta de Gmail y un dominio que imitaban la identidad de uno de los fotógrafos que trabajaba con Grande.
Con esa estrategia habrían logrado engañar a un técnico digital para conseguir fotografías inéditas pertenecientes a la cantante. De esta manera, el expediente plantea que los responsables no concentraron sus acciones exclusivamente en la música, sino que también buscaron acceder a material visual relacionado con la artista y sus proyectos.
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Según People, la demanda sostiene que parte del contenido obtenido ilegalmente habría sido vendido en internet, incluida la web oscura, y que las acciones habrían generado un perjuicio importante para la artista.
La denuncia también señala que los ataques contra integrantes del entorno profesional de Grande permitieron a los responsables hacerse con archivos que permanecían en cuentas personales de sus colaboradores.
¿Qué busca Ariana Grande con la demanda?
Uno de los principales objetivos del proceso judicial es identificar a las personas que estarían detrás de los ataques. Al no conocer todavía sus nombres, el equipo legal de Grande presentó la acción contra individuos no identificados y busca utilizar el proceso para obtener información que permita establecer quiénes son.
La demanda también pretende responsabilizar a los presuntos autores por la obtención y difusión de material que, según la artista, no estaba destinado al público.
El expediente describe las acciones como una invasión a la privacidad y señala que la distribución de los archivos habría afectado el control que Grande tenía sobre contenidos vinculados con su carrera musical y su proceso creativo.
Además de las canciones, las fotografías y las grabaciones de estudio, el caso pone sobre la mesa la exposición de información almacenada en dispositivos y cuentas de colaboradores, quienes se convirtieron en objetivos de los ataques.
La demanda busca que los responsables sean identificados y que se establezcan responsabilidades por el material que habría sido obtenido y difundido sin autorización. People informó que el proceso también busca servir como un mecanismo de disuasión frente a este tipo de conductas contra artistas y sus equipos.
Por ahora, las personas señaladas no han sido identificadas públicamente. El proceso judicial deberá determinar quiénes estuvieron detrás de los accesos denunciados y establecer las responsabilidades correspondientes por la filtración de las canciones y demás contenidos privados.
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