Resumen: La emblemática cadena de restaurantes Presto, operada por la sociedad Frayco S.A.S., entró oficialmente en un proceso de liquidación judicial decretado por la Superintendencia de Sociedades, tras evidenciarse su incapacidad financiera para cumplir con un acuerdo previo de reorganización empresarial. Frente a la orden de embargo y secuestro de todos los bienes de la compañía, la liquidadora Mónica Macías ha implementado una estrategia de contingencia que consiste en mantener operando los locales a nivel nacional mientras busca un comprador interesado en adquirir la compañía como un "negocio en marcha", con el propósito de salvaguardar el empleo, proteger a los acreedores y evitar la desaparición definitiva de una de las marcas pioneras de la comida rápida en Colombia.
El competitivo y desafiante mercado gastronómico colombiano ha cobrado una nueva víctima de enorme peso histórico. La emblemática cadena de restaurantes Presto, pionera en la masificación de las hamburguesas en el país y un referente cultural ineludible para varias generaciones, ha entrado oficialmente en un proceso de liquidación judicial. Esta drástica medida, ordenada y vigilada por la Superintendencia de Sociedades, marca el punto más crítico en la prolongada crisis financiera de Frayco S.A.S., la sociedad operadora de la marca, tras confirmarse su incapacidad material para cumplir con los compromisos económicos adquiridos en su previo acuerdo de reorganización empresarial.
El colapso de este proceso de salvamento corporativo subraya las profundas dificultades que enfrentan las empresas tradicionales del sector de alimentos para adaptarse a un entorno macroeconómico adverso. Tras haber recibido inicialmente luz verde por parte del ente de control para reestructurar sus pasivos —en una crisis que también arrastró a su marca hermana, Café Oma—, la pesada carga de sus obligaciones asfixió el flujo de caja de la compañía. Al incumplirse los hitos de pago pactados con los acreedores, la normatividad colombiana forzó el fin de la etapa de recuperación y dictaminó el inicio formal de la liquidación.
El peso de la historia frente a un mercado implacable
Fundada a finales de la década de 1970, Presto no fue simplemente un restaurante más; fue la firma encargada de introducir y democratizar el concepto de la cadena de hamburguesas en Colombia, mucho antes del aterrizaje masivo de gigantes multinacionales como McDonald’s o Burger King. Durante décadas, la marca consolidó un monopolio afectivo con los consumidores locales gracias a su famosa «salsa Presto», sus menús infantiles y su presencia dominante en las plazoletas de comidas de los centros comerciales.
Sin embargo, el peso de la tradición y la nostalgia no fue suficiente para contener el embate de una modernidad voraz. En el transcurso de los últimos cinco años, el resurgimiento de potentes marcas locales de hamburguesas con enfoque artesanal y la agresiva irrupción del modelo de dark kitchens (cocinas ocultas) impulsado por las aplicaciones de delivery, reconfiguraron por completo el tablero del mercado. Estos fenómenos le arrebataron a Presto una valiosa cuota de participación, dejando en evidencia una estructura de costos rígida que, sumada al encarecimiento de los insumos y la presión inflacionaria, resultó insostenible en el tiempo.
Medidas cautelares y la estrategia del «negocio en marcha»
Como es imperativo en los procesos de insolvencia regidos por la ley colombiana, la apertura de la liquidación judicial ha venido acompañada de decisiones de choque orientadas a proteger los intereses de los acreedores. El despacho de la Superintendencia de Sociedades ordenó el embargo y secuestro inmediato de la totalidad de los bienes, haberes y derechos de propiedad vinculados a la sociedad Frayco S.A.S. Estas medidas cautelares buscan asegurar el patrimonio remanente de la empresa para responder por las deudas acumuladas con proveedores, trabajadores, dueños de locales y entidades financieras.
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Para liderar este complejo y doloroso trámite, la autoridad competente designó a Mónica Macías en calidad de liquidadora. No obstante, la estrategia trazada por Macías no se limita al desmembramiento corporativo ni a la simple venta de maquinaria y activos por partes. Consciente del inmenso valor intangible que aún conserva el nombre de Presto en la memoria del consumidor colombiano, la liquidadora ha puesto en marcha un ambicioso plan para encontrar un comprador integral. El objetivo primordial de esta figura legal es vender la empresa como un «negocio en marcha», lo que permitiría preservar la operación de la marca, salvaguardar una porción significativa de los puestos de trabajo y evitar que se apaguen las planchas en los puntos de venta distribuidos por el territorio nacional.
Operatividad transitoria y llamado oficial a los acreedores
En medio de la zozobra jurídica y comercial, la directriz inmediata de la administración temporal es mantener la normalidad de cara al público y a la cadena de suministro. Según la instrucción oficial comunicada por la liquidadora, todos los locales de Presto seguirán operando con sus horarios habituales y atendiendo a su clientela hasta que se emita una disposición en contrario o se logre la anhelada inyección de capital por parte de un inversionista de rescate. Esta decisión táctica busca evitar la erosión del valor comercial de la cadena durante la ventana de negociación.
Paralelamente, el engranaje jurídico avanza. Los acreedores y todas aquellas personas naturales o jurídicas interesadas en hacer valer sus derechos sobre la compañía liquidada, deberán diligenciar un formulario técnico y remitirlo, junto con los soportes contables y documentales correspondientes, al correo electrónico oficial habilitado para el caso (fraycoenliquidacionj@gmail.com). Para democratizar el acceso a este proceso concursal, la liquidadora aclaró que la presentación de las reclamaciones económicas se puede realizar de manera directa, sin que sea indispensable la intermediación o contratación de un abogado.
El sector empresarial de Colombia observa con atención este desenlace corporativo, el cual determinará si Presto logra encontrar a su «caballero blanco» o si, tras más de 40 años de historia, terminará convertida exclusivamente en un recuerdo de la gastronomía nacional.
¡Golpe bajo al bolsillo! Una de las hamburgueserías más tradicionales de Colombia entra en liquidación
#Atento | La Superintendencia de Sociedades ordenó la liquidación judicial de Franquicias y Concesiones S.A.S., operadora de Presto, tras terminar su acuerdo de reorganización. La decisión responde a problemas de flujo de caja y dificultades para mantener la operación de la compañía
— Diario La República (@larepublica_co) October 16, 2026
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