Resumen: Michael Jamie Inofuentes, quien mantenía una doble vida con residencias en Virginia y Colombia, fue capturado tras una investigación que reveló sus nexos con redes de tráfico sexual de menores
Minuto30.com .- Este jueves, el sistema de justicia de los Estados Unidos emite un fallo ejemplarizante que resuena con fuerza en las calles de Medellín. Michael Jamie Inofuentes, un ciudadano estadounidense de 45 años residente en Vienna, Virginia, comparece ante el Tribunal Federal del Distrito Este de Virginia para conocer su sentencia tras ser hallado culpable de graves delitos de explotación sexual cometidos en la capital antioqueña.
El caso de Inofuentes se ha convertido en un símbolo de la cooperación judicial trasatlántica para erradicar el turismo sexual y la explotación de niños, niñas y adolescentes (ESCNNA) en territorio colombiano.
El perfil del depredador y los hechos
Inofuentes, quien mantenía una doble vida con residencias en Virginia y Colombia, fue capturado tras una investigación que reveló sus nexos con redes de tráfico. Los cargos por los que fue condenado incluyen:
Tráfico sexual de menores.
Conducta sexual ilícita en el extranjero.
La víctima, una menor de 15 años en Medellín, fue el centro de una investigación que inició cuando Inofuentes fue interceptado en el Aeropuerto Internacional de Miami tras realizar pagos sospechosos a redes criminales en Colombia.
Aunque inicialmente negó los cargos, las pruebas presentadas por el Departamento de Justicia fueron contundentes: el hombre admitió haber pagado por sexo en hoteles de Medellín e incluso confesó tener hijos en el país cuya madre era menor de edad al momento de la concepción.
Una pena que podría ser de por vida
La lectura de sentencia, programada para las 9:00 a. m. (hora de la costa este) de este 26 de febrero, pone al acusado frente a un panorama desolador:
Pena mínima: 10 años de prisión.
Pena máxima: Cadena perpetua.
La fiscalía estadounidense ha solicitado una pena severa, argumentando que el comportamiento de Inofuentes representa el peor tipo de “turismo depredador” que abusa de la vulnerabilidad económica de los menores en ciudades como Medellín.
Cooperación Internacional sin precedentes
El éxito de esta condena es el resultado de una ofensiva articulada entre agencias de élite:
Por EE. UU.: Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Departamento de Justicia.
Por Colombia: La Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Alcaldía de Medellín.
“Este fallo es un mensaje claro para quienes creen que pueden venir a Medellín a abusar de nuestros niños: la justicia los alcanzará, sin importar dónde se escondan”, señalaron fuentes de la administración municipal que han seguido de cerca el proceso.
Cadenas perpetua a dos depredadores anteriores
Stefan Andrés Correa, abusador serial de niñas de Medellín y Manuel Poceiro, un ciudadano estadounidense de 66 añosseñalado de abusar de menores en la capital antioqueña y fueron condenados previamente a Cadena Perpetua por
Federico Gutiérrez, confirmó el 27 de junio de 2025 que Stefan Andrés Correa, un abusador serial de menores con doble nacionalidad ecuatoriano-estadounidense, fue condenado a cadena perpetua. La sentencia es el resultado de la Operación Cazador, un esfuerzo conjunto entre autoridades de Colombia y Estados Unidos.
Poceiro por su parte fue capturado en el aeropuerto de Miami poco después de haber abandonado territorio colombiano. Tras una minuciosa inspección de su teléfono celular, las autoridades hallaron un escabroso archivo de material con contenido sexual que involucraba a menores de edad, varios de ellos plenamente identificados como residentes de Medellín. Su condena se leyó el 26 de enero de 2026.
Este es el tercer depradador condenado en estados Unidos, se espera conocer este jueves 26 de febrero cuantos años pasará en la cárcel.
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