Resumen: El cabo colombiano José Olger Melo Charry escapó de sus captores en Nariño tras permanecer varios días retenido y llegó por sus propios medios a un puesto de Policía.
El cabo colombiano José Olger Melo Charry, integrante de la Legión Extranjera francesa, logró escapar de sus captores tras permanecer varios días retenido por integrantes del Estado Mayor Central (EMC), una de las principales disidencias de las extintas Farc, en el departamento de Nariño.
Melo Charry había sido secuestrado el pasado 6 de agosto, cuando se movilizaba durante un permiso por una carretera del suroeste del país. La zona es señalada por la presencia de grupos armados que desarrollan actividades relacionadas con el narcotráfico, la minería ilegal y otros delitos.
De acuerdo con la información conocida, el cabo colombiano consiguió huir y permaneció cuatro días desplazándose por sus propios medios hasta llegar a un puesto de Policía ubicado en el municipio de Policarpa, donde se presentó ante las autoridades durante la noche del sábado.
Posteriormente, en la mañana del domingo, fue trasladado en helicóptero hasta Pasto, la capital de Nariño. Una vez en la ciudad, Melo Charry fue llevado a un centro médico, donde permanece bajo observación y acompañado por sus familiares.
Una fuente militar confirmó que el cabo colombiano se encuentra bien y permanece bajo protección de las autoridades ante la posibilidad de que se presenten represalias.
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La captura del militar había sido atribuida al EMC, principal disidencia de las extintas Farc y organización dirigida por alias ‘Iván Mordisco’, que incluso había reivindicado su retención.
El escape se produjo después de varias jornadas en las que el militar permaneció huyendo de sus captores y logró avanzar hasta encontrar ayuda institucional.
Ahora, las autoridades deberán establecer las circunstancias en las que se produjo el secuestro, recopilar información sobre el tiempo que permaneció retenido y avanzar en las investigaciones contra los responsables.
El caso del cabo colombiano vuelve a poner la atención sobre la situación de seguridad en distintas zonas rurales de Nariño, donde operan estructuras armadas y existen corredores utilizados para actividades ilegales.
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