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‘Guerra mundial Z’ ¿Taquilla vs calidad?

Recientemente fue estrenada “La Guerra Mundial Z” (en inglés World War Z), una película que entretiene, pues así lo consideran muchos espectadores; sin embargo, observando más detenidamente el tema, es preciso detenerse parar en el tratamiento que el realizador le da a esta proyección. Sin duda alguna, es algo que no es nuevo en cine […]

Publicado por: Minuto30.com

Sala Cin%C3%A9fila

Recientemente fue estrenada “La Guerra Mundial Z” (en inglés World War Z), una película que entretiene, pues así lo consideran muchos espectadores; sin embargo, observando más detenidamente el tema, es preciso detenerse parar en el tratamiento que el realizador le da a esta proyección. Sin duda alguna, es algo que no es nuevo en cine y por el contrario, toda la película es un completo cliché, aburre la trama que todos ya conocemos, la típica historia en donde un hombre común consigue convertirse en un héroe y que paralelamente tiene una vida familiar y por ella hace todo para sobrevivir.

Sala CinéfilaNuevamente el director busca atrapar a la gente con el relato de la vida del personaje principal donde los espectadores pueden verse reflejados, pero la historia queda ahí, en lo superficial, no tiene un trasfondo y es poco innovadora. Como resultado: “la historia trillada de la familia estadounidense” incluso, todo esto se puede descubrir en la primera escena de una familia en su rutina matutina. Solo faltó que proyectaran imagen la bandera de Estados Unidos y la Casa Blanca para que toda la secuencia quedara como típicamente son las películas de este país.

Es un filme cercano al cine de acción y al cine de zombis pero en esencia no es más que una trama que se sustenta en desastres de carácter casi apocalíptico. De nuevo, como ocurre con el individualismo dominante en las historias de héroes, un solo personaje que es capaz de hacerlo todo.

Esta película, desinfla sus presunciones y se adapta hacia el final en una especie de drama con tendencias de conspiración, como se evidencia en las escenas de laboratorios fuera de control, intervención militar como último medio de control, también los secretos militares y de gobierno, que entre dicho nos muestran situaciones como que “ellos saben algo y nos lo ocultan”, clasificación de sobrevivientes.

World War Z tiene fallas técnicas, como la mala iluminación de algunas tomas; son tan oscuras, que cuesta diferenciar a los muertos de los vivos. Desde el relato, la película tiene huecos imposibles de tapar que, si somos buenos, también le agregan verosimilitud a la película. Pero no somos buenos. El verdadero problema de la película no es en definitiva los problemas técnicos, sino el guion: éste se fundamenta en “Guerra Mundial Z: una historia oral de la guerra zombi”, una novela escrita por Max Brooksy que entre otras situaciones, manifestó el descontento por su mala adaptación, incluso el plan de rodaje se retrasó por tales inconvenientes. Quizá esto determinó el caos de un guion, que al parecer fue escrito en varias ocasiones y por diferentes guionistas que muy seguramente estuvieron trabajando completamente por separado y sin una idea central que uniera sus esfuerzos.

De hecho la película empieza como un thriller conspiratorio de proporciones globales. Luego se olvida de eso y pasa a espectaculares escenas de acción, típicas del cine comercial pero que no quitan ni agregan nada a la trama. Luego se olvida de eso también, y termina con un tercer acto que parece sacado de otra película totalmente distinta: una gran secuencia de suspenso perfectamente digna de Alfred Hitchcock. Y cuando llegamos al desenlace, a pesar de que es bueno y está bien filmado, hace dar cuenta de qué tan floja ha sido el resto de la película. De hecho la película no termina donde uno espera, sino que se detiene, informándonos de paso que la historia de fondo no era tan importante como la anécdota que Gerry Lane estaba resolviendo. Uno sale del cine con la clásica sensación de “¿Y que habrá pasado después?”. Además no hay un solo personaje interesante en toda la producción. Consecuentemente no hay ningún motivo para temer por la vida de alguien.

Los problemas de producción y de argumentación se hacen notar en la pantalla, como la falta de dirección de actores, que se demuestra en la escena donde la familia es sacada del barco y ellos ni siquiera se quejan a pesar que su padre al parecer murió cumpliendo la misión. Y ni hablar de la barba de días de Brad Pitt que casi no crece pese al tiempo que pasa en su misión. Hay subtramas en medio de toda la historia que no se resolvieron como la del soldado israelí, adónde va ella después de resuelto el problema zombie? No hay una despedida. Y una de las situaciones que en mi concepto deja mucho que desear es ese comercial de Pepsi que abruptamente editaron dentro del film, personalmente es algo de mal gusto, que hace el espectador se distraiga de la historia, si bien era una publicidad que debía emitirse, de hubiera podido hacer de otra manera.

El ritmo cinematográfico de la película es acelerado al inicio, suspensivo en el medio y algo lento al final. Eso sí, buenos efectos, una buena fotografía y una actuación regular. Técnicamente la acción agitada exige los modernos movimientos de cámara que además enmascaran los efectos visuales. Cabe aclarar respecto a esta característica que la cámara temblorosa y los lentes 3D son una muy mala combinación.

Y, si bien todos estos problemas, no son el agujero negro que la prensa y los “infiltrados” nos prometieron, ahí están presentes, imposibles de prescindir. Todo parece recaer en los hombros de Brad Pitt, que se la jugó con un papel que termina siendo casi el único de la película. Él está presente en casi todas las escenas. Su personaje es casi de historieta, sin llegar a superhéroe, pero sobrevive a catástrofes y lesiones que tumbarían a cualquier militar entrenado. Claro, a él, no.

Por último, hay que reconocer los esfuerzo de productores incluido Brad Pitt, que además de ser actor participó como coproductor, asimismo quien compró los derechos de la novela y fue quien se hizo cargo de la búsqueda del director indicado para llevar el guion a un mejor puerto. También habrá que reconocerles a el director y a los actores esa determinación por “tirarse al charco” sin medir consecuencias, al participar en una película tan floja que pone en riesgo su buen nombre, pero que lo hacen con firme convicción de entretener al público. Un público que los respalda, pues mientras haya espectadores que llenen las salas y salgan con críticas positivas, será un premio para el “Séptimo Arte”, como comúnmente se le llama al Cine… ¿No les parece?

Milena Andrea Serna.

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Redacción Minuto30

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