Después de permanecer cuatro días en estado de inconsciencia en el hospital Manuel Uribe Ángel, de Envigado, Viviana Cristina Arenas Higuita, perdió ayer, a las 2:27 de la tarde, la batalla contra la muerte.

John Jairo Vesga, jefe del área de Gestión de Urgencias y Hospitalización del Manuel Uribe Ángel, confirmó ayer que Viviana murió por una reacción metabólica severa provocada por una intoxicación con alcohol metílico.
El dolor por la pronta partida de la joven embargó a su familia y, especialmente, a su madre Dora Luz quien, entre lágrimas, la recordó como una persona muy alegre, tierna y positiva.
Mi hija era lo más hermoso de Envigado, era una princesa que alegraba el hogar”, dijo entre sollozos.
Su prima Claudia no olvidará cómo la hacía reír en los momentos difíciles y cómo siempre era el alma de las fiestas.
Según lo comentan sus allegados, Viviana era también, una persona muy preparada. Cursó secretariado y se ganó una beca en la Universidad Eafit donde adelantó estudios en Sistemas.
La familia no piensa entablar ningún tipo de proceso legal contra los posibles responsables de la muerte de la joven porque, como lo comentó su madre, “todo se lo dejo a Dios”.
Para ella, ahora, lo más importante es hacer un llamado de atención a los jóvenes para que no compren licor en cualquier establecimiento.
“Muchos se están aprovechando de la falta de plata de algunos jóvenes para venderles trago adulterado”, agregó la madre de Viviana, quien todavía no logra comprender de dónde sacó su hija la mortal bebida.
El metanol se convierte en formol
El alcohol metílico se usa como disolvente o en mezclas de combustibles, de ahí que resulte altamente tóxico.
“Cuando el alcohol metílico llega al sistema sanguíneo se metaboliza en formol haciendo que la sangre se vuelva ácida. Es precisamente ese ácido lo que genera daños en los órganos. Se producen arritmias cardiacas y alteraciones cerebrales severas y cuando ya el estado de la persona es muy crítico muere por una falla multisistémica”, aseguró el médico toxicólogo, Hugo Alberto Gallego.
Eso, precisamente, fue lo que le sucedió a Viviana.
Según el especialista, los síntomas por intoxicación aparecen luego de seis horas de haber ingerido la bebida adulterada, muchas veces, la persona cree que se trata de una indisposición normal y los ignora.
“Se empiezan a sentir dolores de cabeza, a ver borroso y a vomitar pero como se cree que es un ‘guayabo’ se deja pasar. Por eso es muy importante estar alerta a estas reacciones para ir lo antes posible a un centro médico para recibir atención. Así se pueden salvar muchas vidas”, agregó Gallego.
Vía ElColombiano.com
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