
Foto: EFE
La búsqueda de desaparecidos en la avalancha que dejó al menos 273 muertos continuó en la ciudad de Mocoa, que recibió por tercer día seguido la visita del presidente Juan Manuel Santos para supervisar las tareas de rescate y reconstrucción.
Antes de viajar a la capital del departamento del Putumayo, el jefe de Estado declaró la emergencia económica, social y ecológica para atender la catástrofe que prácticamente borró del mapa la mitad de los barrios de Mocoa, que hoy llora a sus fallecidos.
Río Mocoa abajo, decenas de socorristas y lugareños inspeccionaban hoy las orillas del cauce en busca de los desaparecidos, que nadie sabe a ciencia cierta cuántos son, con la esperanza de poder encontrar los cadáveres para darles sepultura, o de un milagro, casi imposible a estas alturas, que permita hallar a alguien con vida.
A destajo hombres y mujeres se mezclan con soldados, bomberos voluntarios, la Cruz Roja y otros organismos de socorro para buscar a sus seres queridos, a un vecino, o a un amigo.
En inmediaciones de la aldea de San José del Pepino, se pudo constatar cómo los equipos de rescate recuperaron un cuerpo atrapado entre las piedras de un angosto cañón.
El cadáver fue recuperado por los equipos de la Cruz Roja y del Ejército que después de mucho esfuerzo lograron envolverlo en una lona verde y subirlo a un camión militar.
Mientras tanto en Mocoa, los supervivientes comenzaron a sepultar a los muertos que dejó la riada de un pueblo que ve por sus calles gigantescas rocas, automóviles destrozados y pedazos de construcciones que fueron llevados por las aguas hasta el centro de la ciudad.
Hoy fue un día de sepelio colectivo en el que los mocoanos, usando tapabocas para tratar de espantar la fetidez que se siente en el ambiente del Parque Cementerio Normandía, despidieron entre lágrimas a decenas de fallecidos en la avalancha, en un acto en el que parecían ser una sola familia.
Al final de la tarde, el presidente Santos llegó nuevamente a la ciudad donde presentó el nuevo balance de 273 fallecidos y 262 heridos.
El jefe de Estado, que decidió pernoctar en Mocoa para seguir de cerca las tareas que llevan a cabo cerca de 1.900 personas entre socorristas, militares y personal sanitario, añadió que se han realizado 193 necropsias y se han entregado 100 cadáveres a sus familias.
La declaración de la emergencia social y económica anunciada por Santos permite al Gobierno realizar, entre otros asuntos, contrataciones directas y simplificar trámites burocráticos para atender la catástrofe.
Por ello, en un consejo de ministros, se decidió el traslado de 40.000 millones de pesos del Fondo Interministerial a la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD) que lidera las tareas de socorro a los afectados.
El presidente nombró al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, como gerente de la reconstrucción de Mocoa, cargo que desempeñará paralelamente con el actual.
EFE
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