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Opinión

Vejez erótica

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sara espitia

sara espitia

Explorar la sensualidad en la tercera edad parece un poco alocado; sin embargo, reactivar sensaciones a través de las imágenes hace que el riesgo sea más interesante.

La puerta se cerró, las luces se encendieron. Iba retirando de su cuerpo prenda por prenda, mientras jugaba un poco con la lencería roja. Los disparos de la cámara la ponían nerviosa.

“Algo de reggae me calmará”, pensó. Ya habían transcurrido dos horas y estaba parcialmente desnuda. Se pregunta qué pensarían sus hijos y su esposo al ver las fotografías. Creía que era demasiado mayor para asumir este tipo de experiencias, pues las arrugas empezaban a notarse.

Transcurrieron otras cuantas horas. Estaba mostrando su cuerpo a un fotógrafo con el que llevaba charlando dos semanas. La sensación de libertad la invadía, mientras exploraba cada centímetro de sí. “Es una de las cosas que he venido pidiendo a gritos”, dice Sofía, mientras proyectaba su sensualidad.
Motivada por la curiosidad, se dio cuenta de cómo siendo empleada de servicio y entrando a la tercera edad, podía llegar a ser erótica y sensual.

Carlos, quien se movía con agilidad por todo el cuarto, fotografiaba cada ángulo de la mujer. Este es un trabajo artístico que desarrolla emociones, sensaciones y deseos, a través de esa libertad sexual que se muestran en las fotografías.

Muchas mujeres y hombres deciden aventurarse por este mundo con proyectos como el de Carlos Alzate, un fotógrafo de desnudos, quien desde la connotación del erotismo y la sensualidad en un contexto natural, rompe el miedo a la sexualidad que por represiones sociales muchas personas llegan a tener.

Él a través del proyecto Cuerpos en Blanco, que inició en 2012, refleja cómo las personas que deciden asumir la sesión de fotos “deben desnudar el alma, antes que el cuerpo, por tanto, es importante conocerse a sí mismos desde el erotismo y asumir la experiencia con un antes, durante y después de la sesión”, Asegura Carlos.

Dejar el temor a un lado para asumir los deseos reprimidos frente a un lente, te convierte en otra persona. Quienes han realizado las fotografías aseguran que han tomado la desnudez no con la intención de despertar un deseo sexual, como lo hace la pornografía; sino desde una perspectiva sugestiva en la que se explora el cuerpo de manera más sutil.

Con un mensaje entre líneas, acompañado de lencería, disfraces y otros elementos que hacen la sesión más cómoda y placentera.
“El manejo del cuerpo desnudo femenino en la fotografía ha aportado a la representación de cuerpos sexualizados y erotizados”, expresa Juan Gómez, en un proyecto para la Institución Universitaria Politécnico Grancolombiano. Sin embargo, esta exploración sexual no solo se da en las mujeres, pues los hombres también se han involucrado en este mundo, sin importar la edad.

Aceptar la desnudez para los hombres es por lo general más difícil, ya que la sensualidad está mas ligada hacia la mujer, debido a los imaginarios sociales que en Colombia se han creado o heredado de otras culturas a través de la publicidad. Sin embargo, cuando el hombre rompe los límites y asume este rol, donde su sexualidad y virilidad lo hacen atractivo, consigue explorar su propia figura como un elemento interesante en la fotografía de desnudos.

Este tipo de fotografía, además, no se limita únicamente para los jóvenes, pues en la tercera edad también existe esa curiosidad y placer por asumir la desnudez. En algunas ocasiones esto se debe a que en esa edad los miedos por el “que dirán” no existen y “no hay nada que perder” entonces asumen sus deseos reprimidos por medio de la sesión de fotos.

Jade Beall fotografió a Carmelene, una mujer de 76 años que decidió hacer un desnudo “porque la cultura dice que los ancianos son invisibles y siempre deben aspirar y lucir como jóvenes humanos”, indica Jade en la descripción de la fotografía que se hizo publica por redes sociales. Con un fondo blanco, la mujer se encuentra sentada sobre unos cojines, sosteniendo flores rojas con su mano izquierda y sonriendo directamente a la cámara.

La publicación connota tanto la naturalidad de la mujer, debido que la foto no tiene retoques, como la seguridad con la que asume el desnudo.

La imaginación y creatividad en cuanto a la sexualidad no tiene límites y cada vez se abren mas espacios en donde las personas pueden experimentar con tranquilidad su desnudez. Eventos como La Noche del Perverso Caos reúne muestras de performance, música, artistas, fotografía en vivo y una feria erótica. Con el fin de dejar el tabú de la desnudez a un lado y explorar el lenguaje erótico en una fiesta poco convencional.

Es así, como descubrir la belleza del cuerpo humano a través de expresiones artísticas y culturales, se ha vuelto cada vez más interesante, no solo por la posibilidad de mostrar la sensualidad con mayor tranquilidad a los demás; sino también, por la oportunidad de tener un mayor reconocimiento del propio cuerpo, sin ningún miedo.

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