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Opinión

¡Vaya manera de salvarse el pellejo!

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sara espitia

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Musa Besaile, el político y abogado fue extorsionado. El destacado senador envuelto en uno de los casos de corrupción más grandes de Colombia, dice ser víctima de extorsión. ¡vaya manera de salvarse el pellejo! La pobre palomita blanca tuvo que pagarle 2.000 millones de pesos al exfiscal jefe de la Unidad Anticorrupción Luis Gustavo Moreno y al exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia Francisco Ricaurte con el fin de evitar su captura, por un proceso de parapolítica.

¿Hasta dónde ha llegado la corrupción en nuestro país? Odebrecht, uno de los casos de corrupción más grande en Colombia, ha tocado el bolsillo de gobernadores, senadores, fiscales, ministros…en general de políticos y funcionarios públicos. De soborno en soborno, muchos se fueron enriqueciendo por hacerle “favores” y otorgarle licencias a la multinacional brasileña.

Este es un caso que no deja de darnos sorpresas arrojando nombres de implicados. Lo cierto, es que se trató del pago de millones de pesos por mover contactos, favoreciendo a la organización que operaría en el sector de ingeniería, infraestructura, transporte, entre otros.

Debido a la gran importancia del caso Odebrecht, las revelaciones dadas por los implicados han sido cruciales para las ir armando el rompecabezas; por tanto, me referiré a una de las más actuales y controversiales, por tratarse de un “victimario, que pasó a ser víctima”. Hablo entonces del señor Musa Besaile, quien dijo “Fui extorsionado, fui extorsionado por el doctor Gustavo Moreno, en ese entonces asesor del fiscal general. Fue la persona que me hizo toda la extorsión de la cual fui una víctima» (Noticias Caracol, 2017)

Según las declaraciones realizadas a la Corte Suprema de Justicia el señor Gustavo Moreno pidió a Besaile una cifra de 6.000 millones de pesos, con el fin evitar su orden de captura. Él no accedió a la extorción realizada por Moreno, en un inicio, sin embargo, al verse implicado en la inminente captura, decidió negociar la suma de dinero que sería entregada. Por tanto, realizó la entrega de 2.000 millones de pesos en efectivo, en cuatro contados de 500 millones en la ciudad de Bogotá.

Como lo mencionaba el señor Besaile “jamás se había sentido tan indefenso, tan impotente y con tanto miedo” pero esto no significa que no haya incurrido en un delito y que simplemente cambie la cara de la moneda. Efectivamente sus declaraciones son de gran importancia para añadirle cargos al exfiscal; de igual manera, si los sucesos se dieron como el señor Besaile los narra, pudo sentirse contra la espada y la pared. Sin embargo, no se trata de victimizar al senador. Se trata en realidad de hacer justicia y que los implicados paguen en realidad por sus delitos, desenredando un poco el caso Odebrecht.

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