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Opinión

¿Una manzana podrida daña a las demás?

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sara espitia

sara espitia

Cuando hablamos de la influencia ejercida entre los amigos, tocamos un tema que para muchos no tiene veracidad; debido que, en algunos casos no es tan claro como el entorno social, en el que se desarrolla una persona, genera ciertos comportamientos y hábitos que repercutan en su formación como individuo.

Sin embargo, no hablaré de todas las conductas, me referiré específicamente a los adolescentes, debido que como cultura occidental tenemos la concepción de que esta es una etapa de la vida “vulnerable”. Donde nos encontramos expuestos a todo tipo de peligros y donde las acciones parecen estrechamente relacionadas a una presión ejercida por el entorno social.

Entonces ¿Son los amigos una influencia para los adolescentes? Nuestro círculo social, sí afecta la manera en la que percibimos el mundo, donde al relacionarse con grupos iguales, se generan lasos extrafamiliares. Los cuales son causantes de algunos comportamientos; sin embargo, no podemos afirmar que sea el único factor influyente en la formación de una persona.

Desde lo que vemos por medios de comunicación, hasta nuestras relaciones directas e indirectas, forman parte de la construcción emocional e intelectual de los seres humanos. De esta manera, como adolescentes, realizamos una selección de las personas con las que tenemos afinidad para generar ese vínculo.

Siendo esta un arma de doble filo, donde podrían generarse conductas sociales amenas o por el contario violentas y antisociales; como lo específica un estudio realizado por International Journal of Developmental and Educational Psychology titulado “El papel de los amigos frente a la conducta antisocial en adolecentes”.

Este estudio gira en torno a las conductas de 642 estudiantes adolescentes, dando como resultado la correlación entre los amigos y los tipos de conductas asumidas. Por tanto específica como en la búsqueda de amigos semejantes, con los que prefieren compartir una gran cantidad de tiempo, compromete el desarrollo psicosocial de la persona.

Pese a todo lo anterior la libre elección de los amigos, se deben a la educación recibida en el resto de su vida; tanto por sus padres, como en las instituciones educativas.

Como dice el artículo “La influencia de los amigos” del periódico El Tiempo “No es como decían las abuelas: una manzana podrida daña las demás. No son los amigos los que dañan a los jóvenes. Son los padres quienes han creado en el hijo la predisposición hacia el consumo de drogas. Si el muchacho busca el drogadicto en vez de buscar a otro amigo, habrá que preguntarse cuáles son las afinidades que los unen.”

Las decisiones que tomamos en nuestras vidas, construyen el camino por el cual emprenderemos nuestros sueños y definen el país que como sociedad construimos. Por tanto los padres deben estar al corriente de lo que sucede con sus hijos y asumir la responsabilidad que como acudientes se les otorga. Una buena educación da sus frutos y permite que aquella influencia, innegable que ejercen los amigos, sea de manera positiva.

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