Top 5 de los fetiches sexuales más extraños y curiosos

Foto para ilustrar el archivo

En cuanto al sexo, las diferencias individuales predominan, pues cada uno de nosotros tiene gustos distintos y nos excitamos por distintos motivos.

El sexo se vive desde la intimidad, de una forma privada y personal. En esa intimidad podemos ser capaces de dejarnos llevar por nuestros pensamientos eróticos.

Pero algunas personas llevan sus fantasías y sus deseos sexuales más allá, pues a veces las materializan en objetos fetiches, situaciones bizarras o manías extrañas, lo que se conoce como fetichismo, un tipo de parafilia.

Estos son los fetiches sexuales más extraños:

1. Parcialismo: Las personas que padecen parcialismo se excitan únicamente ante una parte específica del cuerpo. El más habitual es la podofilia, es decir excitarse con los pies. Pero también pueden ser las manos o los pies con tacones. Los casos extremos solamente sienten excitación al tener relaciones sexuales con esa parte del cuerpo.

2. Hibristofilia: La hibristofilia o excitación hacia los criminales suele dominar en mujeres. A éstas les gustan los matones y se sienten atraídas por criminales de todo tipo, incluso por aquellos que han cometido crímenes horribles. Es habitual que ocurra cuando el criminal es guapo y su caso ha tenido gran notoriedad mediática.

3. Hematofilia: La hematofilia también se conoce como fetichismo vampírico, ya que implica la utilización de sangre durante el acto sexual. No solamente les excita el cuerpo lleno de sangre, sino que el fetiche también incluye bebérsela.

4. Espectrofilia: Este tipo de fetichismo hace referencia a la excitación sexual derivada de los espejos que sienten algunos individuos. El fetichista disfruta tanto de masturbándose como de tener hasta orgías delante de los espejos. Suelen colocar espejos en cada rincón de la casa para tener sexo frente a ellos.

5. Mecanofilia: La mecanofilia es una parafilia en la que un individuo se excita por las máquinas (vehículos, bicicletas, motos, etc.). Pero lo que lo que les atrae no es mantener relaciones sexuales en el vehículo o fuera de él, sino que lo que les excita es la máquina en sí.