'La Oveja Roja de la Familia'

Tomar los correctivos necesarios

Por Mauricio Correa

Los malos resultados de la Liga Águila I 2019 fruto de los continuos errores tácticos que han llevado a una pobre actuación hasta el punto de ubicar el equipo en la última posición y la pronta eliminación de la Copa Libertadores, son argumentos suficientes para decir que el técnico Zambrano debe dejar la dirección técnica del Deportivo Independiente Medellín.

La misma pretemporada y la manera como se armó el equipo para el presente torneo, fue la señal que el hincha poderoso identificó fácilmente para darse cuenta que la situación desde la gerencia deportiva no estaba para algo grande.

Tuvo que movilizarse la hinchada roja y presionar la presencia de Germán Ezequiel Cano para que fuera incluido en una nómina que se había armado nuevamente sin los jugadores top que debe tener un equipo de fútbol si quiere llegar lejos en un torneo internacional.

Cuando aún era incierto lo del “Matador” el timonel rojo daba un parte de tranquilidad manifestando públicamente que con los jugadores que había solicitado eran suficientes para enfrentar el torneo internacional y la Liga Águila I generando con ello las primeras dudas a los seguidores del “Rey de corazones”.

Permitir la llegada de jugadores que en el pasado poco o nada le aportaron al Medellín y no reforzar una de las zonas más vulnerables del equipo como lo es su defensa, fueron las alarmas que el hincha rojo activó a través de diferentes medios sin eco alguno por parte de los directivos ni del mismo cuerpo técnico.

Decir el técnico Zambrano que Héctor Urrego y Jonathan Marulanda son refuerzos para el Deportivo Independiente Medellín en una de las zonas donde más se debía invertir, es una bofetada para el hincha poderoso que esperaba jugadores top que dieran la tranquilidad en la parte de atrás del equipo.

El Medellín pareciese que estuviera dirigido en el presente año por un técnico que lleva el mismo nombre y apellido de finales del 2018 pero que en propuesta táctica es otro y ese precisamente no lo quiere el hincha rojo.

A los técnicos de fútbol los sostienen los resultados y si bien somos defensores de procesos, con lo que presenta en estos momentos el ecuatoriano Zambrano no nos da la seguridad como para pensar que las cosas van a mejorar.

Capítulo aparte logran el embeleco de don Raúl, el señor Michael Gil Gómez y Felipe Trujillo, el primero por ser la causa que impide que el Deportivo Independiente Medellín sea un equipo con grandes inversiones en jugadores top y los segundos porque carecen de la experiencia de lo que debe ser una real gerencia deportiva que lleve a una institución grande al lugar que se merece.

El “Rey de corazones” no puede seguir así, tomar los correctivos necesarios desde ya debe ser la prioridad y una de ellas es el cambio de la dirección técnica en su totalidad. Solo el hincha poderoso espera que, si se dan, no le dé a esta fatal gerencia deportiva por ubicar un técnico interino hasta el final como se ha hecho en el pasado y se termine el presente torneo como si nada.

@emecorrea



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