Cuando las necesidades aprietan uno no es capaz ni de respetar las reglas de comportamiento en el golf.
Eso le ocurrió a Tiger Woods, que se le escapó una ventosidad mientras esperaba a que diese un golpe de salida Graeme McDowell.
Al menos al ex número 1 del mundo pudo contener la risa hasta después del golpe…
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios