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Opinión

¡Si hay pa´l perro…tiene que haber para un niño! Por: Nelson Hurtado Obando.

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Anoche, mis hijas llegaron a casa hechas todas unas dolorosas. Cuando sentí sus llantos y vi como sus ojos parían lágrimas, recordé que el dolor ha sido el fuego y el crisol, de la historia de la humanidad.

Nelson Hurtado Obando

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Como papá, lo único que naturalmente atiné a preguntarles, fue: ¿Qué me les pasó? Y entre sollozos, empiezan su relato:

<<Papá, el mundo es muy injusto. Una mamá abandonó a un niño. Esa mujer, vino el sábado, con su hijo, desde el Chocó y al atardecer llegó hasta el parque de Bolívar y le dijo a su hijo: “Espéreme que ya vuelvo”…>>

Los agentes de la Policía de Colombia, encontraron al niño abandonado y le brindaron la protección inicial y le acompañaron en las gestiones debidas, no obstante, relató el niño, que algún inspector o comisario o alguacil o sheriff, después de tres días de gestionar su albergue, solo atinó a decidir: “Váyase para el mismo sitio donde estaba y vuelva dentro de dos días”. El niño manifestó tener hambre y frío.

Anoche (03-06-14), el niño fue protegido nuevamente por la Policía de Colombia, pero en el lugar donde lo tenían no era apto para el menor, no obstante, por lo pronto se lo arrebataron a las fauces de una ciudad fiera y de alma negra. El niño tenía hambre y frío. Una de mis hijas, al menos hizo posible que probara algún bocado y que se hiciera el milagro que siempre les he repetido, que: el pan solo es pan en la boca de los hombres y no en las vitrinas de las panaderías.

Ellas, dos mujercitas, frutos del amor y no de un condón poroso, dos mujercitas levantadas bajo un Dios de amor y de bondad, se echaron anoche en sus hombros, todas las culpas de la humanidad.

Entre el llanto y sollozos de mis hijas y sin pensarlo, decidimos ofrecerle albergue en nuestra casa; active las redes sociales: tuiter, la misma donde cada tres o cuatro segundos sale la foto de un gatico o un perrito “habitante de calle”, abandonado, extraviado, herido o enfermo, donde se ofrecen servicios de guardería para gaticos y perritos, servicios de ambulancia para mascotas, de sicólogos para mascotas y cual fue mi sorpresa, nunca creí, que la respuesta a mi alerta, fuera a tener, desde la humanidad y la solidaridad, una respuesta tan contundente: ¡A nadie le importó la tragedia del “Angelito Negro”, en esta la ciudad “Hogar para la Vida”, “La más educada”, “La más innovadora”, la ganadora en Singapur de una mención por su transformación urbanística. La alcaldía me respondió y lo agradezco y ha tomado cartas en el asunto, ojalá comprendan que Gobernar desde la bondad, es mucho más fácil y produce más bien.

Anoche, tras el “pinche” meramente femenino, pude ver y sentir en mis hijas, sus corazoncitos de oro, en mi cónyuge, el irremplazable corazón de mamá y de mí y frente a mis hijas, pude saber, ya en la cima de la parábola vital, que la bondad, el amor, la solidaridad, el reconocimiento del otro, no son cuestiones de los modernos “centros comerciales académicos”, trátese de Harvard, Oxford, París o lo que sea, ni es cuestión de “políticas públicas”, ni de códigos de infancia y adolescencia y menos de barras estadísticas, ni de promedios, como bien lo ha reiterado la ONU.

Ni un solo político de Medellín, se interesó, por el “Angelito Negro”, dejado por la mujer que lo parió, en la boca profunda del lobo hambriento, en una noche negra y de invierno y frío.

Finalmente anoche, ante el llanto de mis hijas, que les llevó a blasfemar sobre porqué la vida es tan injusta, sobre porqué en nuestra familia no tenemos suficiente dinero, para ayudar a la humanidad, Dios siempre sabio e infinito, quizás por mi boca, les confió un secreto: “Si os doy mucho dinero, perderéis vuestros corazones y ni en ellos, ni en tu casa, habrá lugar para un huésped, ni habrá cama y abrigo, ni pan en la mesa para compartir con un Angelito negro”.

Sé que estos mismos valores y convicciones, existen en muchos corazones de las personas de Medellín y también sé y más afinco mi postura crítica respecto a las redes sociales, cada día más me convenzo que son pasionales, emocionales, impulsivas, deshumanizantes, prohibitivas del encuentro, de todos los encuentros o como dice Z. Bauman, se le convence a la humanidad de que las redes sociales, internet, son la tabla salvadora de la actual civilización, cuando está bien demostrado, que a los más, “de los menos”, sólo les queda el recurso de apostar a la lotería.

Dios bendiga a los jóvenes abogados y abogadas de la U.P.D.H de la personería de Medellín, a los bondadosos agentes de la policía nacional de Colombia, que protegieron a este niño y también a la alcaldía de Medellín, oficina de comunicaciones, que se ha apersonado de este caso.

Al resto de ciudadanos de Medellín, al “futuro joven” de esta ciudad, que se pellizquen, para que al menos tengan siquiera la sensación de saber que, aún están ahí, ocupando puntos del planeta.

Bien vale la pena pensar, en que el IVA que se genera por mascotas, alimentos para mascotas, vestidos para mascotas, guarderías para mascotas, clínicas de mascotas, sicólogos de mascotas, tenga destinación especial y estricta auditoría ciudadana, para suministrar alimentos, alojamiento, salud, educación, recreación, vestido, sicólogos, etc., para los niños. La fortuna, va y viene. No hay entierros con trasteo. Allá no reciben tarjetas de crédito, ni hay congestión vial, ni hay clubes, ni estratos sociales…

Incluso, la RSE, no puede seguir siendo de codicia, de avaricia, pícara y ventajosa.

Creo que desde el SECTOR PRIVADO podemos hacer más; pero no se alegren los bancos, ni los empresarios, comerciantes e industriales, estoy hablando del SECTOR PRIVADO, más EMPRENDEDOR e INNOVADOR, inmensamente RICO, interno, íntimo de cada persona, del SECTOR PRIVADO de la bondad, del amor, de la solidaridad, sea esta mandato cristiano o constitucional, desde el sector privado, íntimo de cada buen prójimo, de cero corrupción, de cero ánimo de lucro. Esa es la revolución, el cambio de estado que se precisa en Colombia. El buen hacer, el buen obrar no necesitan de marketing, la dignidad humana, simplemente ES.

¡Si hay pa´l perro…TIENE QUE HABER para un NIÑO! @abogadohurtado

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