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La segunda pista del aeropuerto JMC

Por: Juan Carlos Vélez

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En días recientes el Gobernador de Antioquia, Doctor Aníbal Gaviria Correa, convocó a varias instituciones públicas y privadas a una reunión en Rionegro con el propósito de analizar la situación por la que atraviesa hoy el Aeropuerto José María Córdova y el camino a recorrer con miras a la construcción de la segunda pista y la nueva terminal aérea. En dicha reunión se hicieron presentes la Ministra de Transporte y representantes de la ANI y la Aerocivil, las Alcaldías de Medellín y Rionegro, Proantioquia, las Cámaras de Comercio, entre otros.

Lo que parecía ser una reunión más con el ánimo de mirar tranquilamente una de las megaobras de nuestro departamento a desarrollarse en los próximos años y lo que podría ser una hoja de ruta para impulsar la construcción de esa segunda pista del aeropuerto de Rionegro, terminó siendo un llamado de atención a las autoridades nacionales, departamentales y municipales en cuanto a que se hace perentorio la definición inmediata de que hacer en torno a este proyecto.

Toda esta preocupación se dio luego de la presentación de un estudio por parte del concesionario Airplan, el cual hace una evaluación muy detallada de las alertas que comienzan a presentarse en torno a lo que podría ser una saturación hoy de la terminal de pasajeros del José María Córdova y en unos pocos años (no menos de 5) el copamiento pleno de la capacidad de la pista de dicho aeropuerto. La terminal está en capacidad de recibir 11 millones de pasajeros en un año y la proyección que se hace para este 2022 es que, si se mantiene el comportamiento del tráfico de los últimos 6 meses, podríamos llegar a los 12 millones este año. En cuanto al número de operaciones de la pista, se calcula que podría recibir hasta 32 por hora y esa cifra se alcanzaría en el 2026.

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A volar con el proyecto

El panorama para el aeropuerto se puede complicar en la medida que se genere un crecimiento abrupto tanto de las operaciones como del número de pasajeros debido a que se está presentando lo que hemos denominado una “migración orgánica” del tráfico de pasajeros del Olaya Herrera hacia el José María Córdova, ya que algunas aerolíneas que operan desde el aeropuerto de Rionegro, han comenzado a servir destinos como Pereira y Montería que tradicionalmente han sido atendidos por operadores del Olaya Herrera. Ello llevará entonces a que seguramente otros destinos como Armenia, Apartadó y Quibdó sean también atendidos por los operadores con asiento en el JMC.

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Otra situación que generará aumento del tráfico de pasajeros en el aeropuerto de Rionegro será la consolidación del HUB de conexiones que ha venido consolidando la aerolínea Viva, el ingreso de nuevos operadores con base el JMC como son Ultra Air y Sarpa, el regreso de las aerolíneas internacionales como Iberia y por decirlo así, Avianca con sus vuelos a Europa, y por último, el aumento del número de operaciones del aeropuerto El Dorado, el cual aún no recupera los niveles de operaciones de antes de la pandemia.

El llamado entonces es a que esta labor que ha iniciado el Señor Gobernador se mantenga. Muy acertada ha sido la propuesta de constituir una mesa técnica con presencia de todos los actores relacionados con el desarrollo del proyecto de la segunda pista para el JMC. Si no actuamos rápido y resolvemos este tema de inmediato, que para algunos era de largo plazo, y que hoy lo hemos catalogado como una urgencia, podría ello comprometer seriamente la competitividad del departamento; en particular la del Valle de Aburrá y la del Oriente Antioqueño.

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