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Opinión

Se eligió el futuro de la minería en Cajamarca; no se cambió el pasado

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juan caval

juan caval

Con esta afirmación queremos dejar claro de manera tajante que la decisión soberana que el pueblo cajamarcuno tomó el 26 de marzo del 2017, no afecta la situación jurídica del Título Minero ya otorgado con anterioridad.

El proyecto minero denominado “La Colosa”, se encuentra ubicado en Cajamarca, departamento del Tolima y fue publicitado en diferentes medios de comunicación y en los comunicados de prensa del comité promotor del “NO” como si la decisión afectara la continuidad de esta futura mina que esperamos por el bien del desarrollo del país y se pueda demostrar técnicamente, las mitigaciones a los futuros impactos ambientales y se apruebe la respectiva licencia ambiental.

La Consulta Popular es un medio de participación ciudadana reglamentada por la Ley 134 de 1994 y definida en el artículo 8 de esta como:

“(…) la institución mediante la cual, una pregunta de carácter general sobre un asunto de trascendencia nacional, departamental, municipal, distrital o local, es sometido por el Presidente de la República, el gobernador o el alcalde, según el caso, a consideración del pueblo para que éste se pronuncie formalmente al respecto (…)”;

Por lo que es claro que lo que sucedió ayer fue nada más y nada menos que la expresión de la voluntad popular en las urnas, lo cual, en un país democrático como Colombia, debe celebrarse, porque se le está brindando a la ciudadanía la oportunidad de expresarse sobre situaciones que los pueden llegar a afectar.

Ahora bien, el resultado contundente del  “NO” a la pregunta ¿Está usted de acuerdo, Sí o No, con que en el municipio de Cajamarca se ejecuten proyectos y actividades mineras?”, es prueba suficiente de que, definitivamente, el pueblo de Cajamarca no desea, bajo ninguna circunstancia, que se lleven a cabo proyectos mineros a futuro en el municipio, por lo anterior, es menester efectuar las siguientes aclaraciones:

  1. La consulta popular no discrimina actividades mineras, es decir, quedaría prohibida del muncipio cualquier tipo de minería: a cielo abierto, subterránea; a gran escala, mediana, pequeña: de oro, de plata, de platino, de materiales de construcción u otros minerales susceptibles de ser explotados (una vez sea expedido por las respectivas autoridades el Plan de Ordenamiento Territorial donde se prohíba la minería en el territorio, si esto nunca lo emiten, no se podrá sustraer el área de la minería)
  2. La decisión tomada por el pueblo cajamarcuno debe ser respetada por todas las autoridades (mineras, ambientales, administrativas y judiciales), pero, esta no puede ser aplicada de manera RETROACTIVA, porque, tal y como lo ha manifestado el Consejo de Estado en reiteradas ocasiones (Sentencia del 7 de diciembre de 2016 con radicado No. 11001-03-15-000-2016-02396-00(AC) y sentencia del 14 de febrero del 2017 con radicado No. 11001-03-15-000-2016-02396-01(AC)), estas solo pueden aplicar a futuro, es decir, los títulos mineros y situaciones jurídicas ya consolidadas no pueden ser, de un momento a otro, prohibidas por las Autoridades respectivas, siendo así, el proyecto minero “La Colosa” tiene toda la viabilidad jurídica de proseguir su curso.
  3. Los títulos mineros en cuestión, NO SON MERAS EXPECTATIVAS, la ley colombiana, define las meras expectativas como las propuestas de contrato de concesión minera, donde no existe un derecho en concreto, caso diferente, cuando de por medio existe un acto administrativo, que otorga un derecho a explorar y explotar (derecho que tiene condicionamientos técnicos)
  4. Las Consultas Populares no pueden ser utilizadas por personas autodenominadas “antimineros” para fines políticos o económicos; situaciones que son de fácil discernimiento cuando se da cuenta que los discursos van dirigidos únicamente a las “multinacionales”; es decir, se busca mediante falacias argumentativas desacreditar empresas legalmente constituidas de carácter transnacional en pro de exacerbar el sentimiento popular y nacionalista de las regiones, lo cual, desconoce a todas luces el trabajo que las empresas mineras efectúan con las comunidades que son impactadas con sus labores, así como el empleo, desarrollo y sostenibilidad de los mismos municipios.
  5. Una pregunta, ¿será en adelante válido que los municipios “antimineros” tengan la visión de seguir pidiendo regalías?

Siendo así, el llamado a los promotores de las “consultas populares” en contra de la minería en los territorios, es que las promuevan siendo conscientes de los verdaderos efectos jurídicos de estas, es decir, que comprendan que no pueden modificar situaciones jurídicas ya consolidadas y sobre todo, que van en contra de todas las actividades mineras, no solo las de las “multinacionales”; por lo tanto, los encadenamientos productivos generados por la industria minera dejarían de existir en las poblaciones que tomen la decisión de no permitirla.

Por último: lo ocurrido ayer afectó el futuro de la economía en Cajamarca, más no el proyecto minero denominado “La Colosa”.

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