
Fotografía de La República
Un sacerdote italiano de 70 años y de iniciales P.G. fue arrestado por violencia sexual agravada con una menor de 11 años, y cumplirá el arresto en su casa, en el pueblo de Bagni di Lucca, Italia.
El sacerdote, al que el arzobispo de Florencia le prohibió “celebrar misa”, fue encontrado en medio de la noche, alejado de todo y en su carro intentando abusar sexualmente de la niña de 11 años de quien P.G. dice que “es mucho más madura que su edad”.
“Cuando supe que tenía 11 años… yo le daba 15”.
El sacerdote, respondiendo a los medios la pregunta sobre si ya había estado en otras ocasiones con la menor, dijo “Unas pocas veces”.
“Hay una simpatía recíproca con la chica”.
El sacerdote además, se refirió a la posible falta de amor de los papás de la niña mientras hablaba del acto que cometió y del que en ningún momento parecía percibir la gravedad:
“La chica se levantó la blusa por su voluntad, yo no le dije que lo hiciera, puede ser que en su casa reciba poco amor de sus padres”.
Los papás de la menor también dieron declaraciones a los medios en los que aseguraban que el sacerdote era amigo de la familia, que se conocía 20 años atrás y que había visto nacer a los hijos de la pareja, en la que ambos son inválidos.
“Nuestra vida es complicada y por esto Don Paolo para nosotros era una bendición. Nos ayudaba a traer las compras a casa, festejaba con nosotros los cumpleaños, celebraba misa en casa, mirábamos televisión y ahora me doy cuenta porque entrada la noche, llevaba a nuestra hija a dar una vuelta en el auto”.
Uno de los vecinos aseguró que ya había sospechado algo malicioso en el hecho de parte del sacerdote de llegar a la casa siempre cayendo la noche y llevarse a la menor en el carro.
El sacerdote P.G. cerró las declaraciones diciendo “El diablo me puso una zancadilla”.
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