Resumen: La confirmación del fallecimiento de tres menores en un bombardeo contra disidencias de alias Calarcá, bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, reabrió un intenso debate sobre la responsabilidad en estos ataques y el flagelo del reclutamiento forzado. Frente a las críticas de la izquierda por el operativo militar, voceros del Ejecutivo como la Directora del ICBF y el Ministro de Defensa enfatizaron que la utilización de la niñez en el conflicto constituye un grave crimen de guerra atribuible a las estructuras criminales. La coyuntura también revivió cuestionamientos políticos al contrastar este hecho con la administración de Gustavo Petro, periodo en el que los casos de reclutamiento forzado se duplicaron y se justificaron intervenciones similares, como la ocurrida en Guaviare donde murieron siete menores.La confirmación del fallecimiento de tres menores en un bombardeo contra disidencias de alias Calarcá, bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, reabrió un intenso debate sobre la responsabilidad en estos ataques y el flagelo del reclutamiento forzado. Frente a las críticas de la izquierda por el operativo militar, voceros del Ejecutivo como la Directora del ICBF y el Ministro de Defensa enfatizaron que la utilización de la niñez en el conflicto constituye un grave crimen de guerra atribuible a las estructuras criminales. La coyuntura también revivió cuestionamientos políticos al contrastar este hecho con la administración de Gustavo Petro, periodo en el que los casos de reclutamiento forzado se duplicaron y se justificaron intervenciones similares, como la ocurrida en Guaviare donde murieron siete menores.La confirmación del fallecimiento de tres menores en un bombardeo contra disidencias de alias Calarcá, bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, reabrió un intenso debate sobre la responsabilidad en estos ataques y el flagelo del reclutamiento forzado. Frente a las críticas de la izquierda por el operativo militar, voceros del Ejecutivo como la Directora del ICBF y el Ministro de Defensa enfatizaron que la utilización de la niñez en el conflicto constituye un grave crimen de guerra atribuible a las estructuras criminales. La coyuntura también revivió cuestionamientos políticos al contrastar este hecho con la administración de Gustavo Petro, periodo en el que los casos de reclutamiento forzado se duplicaron y se justificaron intervenciones similares, como la ocurrida en Guaviare donde murieron siete menores.La confirmación del fallecimiento de tres menores en un bombardeo contra disidencias de alias Calarcá, bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, reabrió un intenso debate sobre la responsabilidad en estos ataques y el flagelo del reclutamiento forzado. Frente a las críticas de la izquierda por el operativo militar, voceros del Ejecutivo como la Directora del ICBF y el Ministro de Defensa enfatizaron que la utilización de la niñez en el conflicto constituye un grave crimen de guerra atribuible a las estructuras criminales. La coyuntura también revivió cuestionamientos políticos al contrastar este hecho con la administración de Gustavo Petro, periodo en el que los casos de reclutamiento forzado se duplicaron y se justificaron intervenciones similares, como la ocurrida en Guaviare donde murieron siete menores.
Luego de que el pasado fin de semana Medicina Legal confirmara que tres menores de edad murieron durante el bombardeo que se ejecutó contra las disidencias de alias Calarcá, el debate se centró en quién tiene la responsabilidad por el fallecimiento de estas tres personas.
De entrada se debe lamentar la pérdida de tres vidas que eran menores de edad durante el bombardeo ejecutado en las últimas horas por el gobierno de Abelardo de la Espriella, pero diferentes actores responden ante las críticas de la izquierda por dicho ataque.
Una de las que salió a hablar del tema fue la directora del ICBF, Carolina Restrepo, quien indicó: «La niñez no se toca. Mucho menos para la guerra. El reclutamiento, uso y utilización de la niñez y la adolescencia es un crimen y una grave violación del derecho internacional. Quienes recluten, utilicen o instrumentalicen a nuestros niños y adolescentes deberán responder con todo el peso de la ley».
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Por su parte, el ministro de Defensa, Jorge Mora, aseveró: «Debemos ser claros. El reclutamiento y la utilización de menores de edad en el conflicto constituye un crimen de guerra y una grave infracción al derecho internacional humanitario».
Estructuras criminales se llenaron de menores durante el gobierno de Gustavo Petro
Los grupos armados encontraron durante el gobierno de Gustavo Petro un aliciente para llenar sus filas de menores. Según cifras del gobierno, en 2022 se presentaron 151 casos de reclutamiento de menores, mientras que para 2025 los casos ya eran 386.
Incluso, durante el gobierno del exmandatario Petro, se llevó a cabo un bombardeo en Guaviare, donde murieron siete menores de edad que habían sido reclutados. En ese momento se justificó el accionar de la fuerza pública, pero el pasado fin de semana se cuestionó duramente por parte de la izquierda.
Reclutamiento forzado de menores creció más del doble durante el gobierno Petro
En una operación conjunta y coordinada de @FuerzasMilCol y @PoliciaColombia, fue golpeada estratégicamente una estructura del Bloque Jorge Suárez Briceño, facción de ‘Calarcá’, en zona rural de El Retorno, Guaviare. La operación dejó 10 integrantes neutralizados, uno capturado y… pic.twitter.com/FzjhQwO2M7
— Mindefensa (@mindefensa) August 31, 2026
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