En los condados de Kent y Sussex, regiones del sureste de Inglaterra, regirán a partir del 26 de junio ciertas restricciones ante la inminente escasez de agua, en medio de un verano que se predice será más seco de lo habitual, informó el viernes la compañía de suministro de agua.
A partir de esta fecha será prohibido lavar los coches y llenar las piscinas hasta nueva orden, informó también la empresa distribuidora, y quien lo haga podría ser multado con hasta 1.280 dólares.
Estas medidas se toman como consecuencia de las altas temperaturas que se han venido presentando en la región, de más de 32 ºC, y la falta de lluvias en los últimos días que generó un elevado aumento en la demanda de agua.
“Hemos observado un aumento de la demanda de los clientes debido a las temperaturas más cálidas, pero esto ha repercutido en nuestra capacidad para garantizar el suministro a todos”, reconoció David Hinton, directivo de South East Water.
En su afán por garantizar que este vital recurso llegue a todas las zonas del país, “no tenemos más remedio que introducir esta prohibición temporal”, agregó. “Esta situación se ha desarrollado mucho más rápidamente que el año pasado”, también precisó en un comunicado.
Más noticias Internacionales
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios