Por presuntamente robarse 500.000 galones de combustible, detienen a seis militares en Perú

Imagen de referencia/PixaBay

La Policía Nacional del Perú detuvo este martes a seis miembros del Ejército por presuntamente haber robado y comercializado clandestinamente unos 500.000 galones de combustible diesel, valorados en unos 3,5 millones de soles (más de 1 millón de dólares).

El fiscal superior anticorrupción de Lima Sur, Omar Tello, quien está a cargo de la investigación, explicó que los detenidos, entre los que hay oficiales y técnicos, eran conocedores del delito pero supuestamente lo encubrieron al no denunciarlo.

El magistrado comentó que las detenciones, que fueron acompañadas del allanamiento de nueve inmuebles, se dieron gracias a una investigación de más de un año después de que en 2018 se practicaran las primeras detenciones.

Según la Fiscalía, los militares utilizaban una furgoneta acondicionada para cargar hasta 500 galones de combustible y sustraerlo entre 2014 y 2018 del fuerte Rafael Hoyos Rubio y del Comando de Educación y Doctrina del Ejército (Coede), ambos ubicados en Lima.

Tello precisó que las investigaciones aún continúan y pueden derivar en nuevas detenciones y allanamientos según la información obtenida en estas últimas diligencias.

El Ejército del Perú anunció este martes en un comunicado que ha ordenado la inmediata separación del cargo de los presuntos involucrados en estos actos, así como el inicio de una investigación interna para la aplicación de sanciones administrativas y la correspondiente denuncia en el Fuero Militar Policial.

El alto mando del Ejército condenó la corrupción dentro de su institución y reiteró su firme compromiso de lucha contra estos delitos.

No es el primer caso de robo de combustible dentro del Ejército, pues su ex comandante general Edwin Donayre fue condenado recientemente a cinco años de prisión por peculado en el caso conocido como “el Gasolinazo”, y actualmente se encuentra en paradero desconocido después de que el Congreso lo desaforara.

Donayre, que fue comandante general de esa fuerza armada entre 2006 y 2008 antes de ser congresista, gestionó junto a otros altos cargos del Ejército pedidos extraordinarios de combustible, con la intención de beneficiarse económicamente, según la sentencia judicial.

El militar retirado está incluido en la lista de las personas más buscadas por la Policía, que ofrece una recompensa de 100.000 soles (unos 30.000 dólares), a quien ofrezca información que permita su detención.

EFE