Perdió la improvisación

Por: Mauricio Correa

Sin vergüenza alguna y sin importar el número masivo de poderosos seguidores que se desplazaron al Centenario de Armenia, el señor Julio Comesaña con pura improvisación enfrentó al Deportes Quindío en la fecha número once de la Liga Betplay del fútbol profesional colombiano.

Ni siquiera Javier Álvarez en su momento que asumió la locura de tomar un equipo de solo canteranos, se atrevió a improvisar tanto como lo que realizó Comesaña frente a los ‘Cuyabros’.

No hay derecho que se trate así a una hinchada y más cuando cientos se desplazaron a ver un partido un domingo a las 8 de la noche con los esfuerzos que muchos de ellos hacen para ver al equipo de sus amores.

Si se va a improvisar así de esa manera lo mejor es que este cuerpo técnico avise antes de tomar la decisión de viajar a ver al Medellín en condición de visitante y evitar con ello todas las implicaciones de tiempo y dinero que trae un desplazamiento a otra ciudad.

El Deportivo Independiente Medellín perdió su partido frente al Quindío antes de iniciarlo. En el mismo momento que se definió la nómina para enfrentarlo y en un esquema que parecía más un mal chiste para todos aquellos que seguimos partido tras partido a nuestro equipo.

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Improvisar con un volante de marca como zaguero central cuando tenés al habitual en esta posición en la banca, no se le ocurre sino a un técnico que no ve más allá de la realidad de las consecuencias que esto puede traer en un partido de visitante y más cuando pones de titular a un canterano que no tiene ni la experiencia ni el recorrido en partidos para asumir un puesto en una importante zona del campo como lo es la defensa.

Saltar a la cancha con tres volantes de marca y con una propuesta táctica improvisada fue la clara demostración de la falta de planeación de este partido y más cuando tenés un equipo como el Quindío que a mi consideración no es más que el Medellín. Jugadores perdidos en la cancha sin claridad en el juego y tratando de entender un sistema de juego mal planteado por su entrenador fue lo que se vio en el Centenario.

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Fue tal la improvisación de este partido que cuando el técnico entendió lo mal planteado del mismo ya había regalado un tiempo. Saca el defensa central improvisado y mete al habitual. Sienta a uno de los tres volantes de marca pero ya Quintabani que se había frotado las manos por la manera en que le enfrentaron a su equipo, organizó su onceno de tal manera que pudiese mantener el marcador y llevarse los tres puntos.

Que no venga Comesaña con el cuento aquel que apenas está conociendo a los jugadores y más cuando el mismo decidió tener en su cuerpo técnico al ‘gordo’ Montoya. Si don Julio va a empezar a improvisar los partidos y más si son de visitante que avise de una vez por todas para que la poderosa hinchada no pierda tiempo ni dinero para ir a ver partidos improvisados como el del Centenario.

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