Parapolítica, la desgracia de Medellín en el gobierno de Luis Alfredo Ramos

Por: Juan Camilo Ortega

Esta semana se conoció la sentencia proferida por La Sala Especial de Primera Instancia, en la que condenan a 7 años y nueve meses de prisión, específicamente 95 meses, por parapolítica al exgobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos. El alto tribunal en sus investigaciones, encontró evidencias suficientes de Ramos y sus vínculos con las AUC, además habla del apoyo que recibió de grupos armados ilegales para sus campañas a cambio de votos.

Pero esto ¿cómo se relaciona con la estructura prorevocatoria contra el Alcalde Quintero? muy simple, pues desde la elección de alcaldes en 2019, la ciudadanía tenía la opción de elegir la corrupción y parapolítica en el poder y que siguiera permeando las estructuras públicas en Medellín, o llegaba una administración independiente que no tenía vínculos con ningún grupo ilegal, en ese entonces la ciudadanía eligió el cambio, Medellín estaba cansado de la corrupción amañada, de mostrar unos resultados maquillados al decir que todo estaba funcionado de manera correcta, y que, tras esa máscara, estuvieran los grupos paramilitares manejando la ciudad.

Así entonces, la relación que tiene con los revocadores se da por el apoyo político que recibe Alfredo Ramos, actual concejal por el centro democrático en Medellín, quien pertenece al uribismo y son los más interesados en retomar el poder en la capital antioqueña, y con ello, recuperar el caudal electoral que les significa Medellín y Antioquia.

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El proyecto político que tenía el uribismo cuando Alfredo Ramos hijo se lanzó a la Alcaldía era poderoso, con un músculo financiero suficiente para darle continuidad a la corrupción y a seguir repartiendo las ganancias de EPM entre los mismos de siempre: amigos, empresarios del GEA y detrás de bambalinas, con la parapolítica que apoyaba la rama del uribismo en Antioquia y que, con la sentencia de esta semana, queda en evidencia la clase corrupta que estaba establecida en Antioquia con el clan Ramos.

Fuera de los 7 años y 9 meses en los que debe estar en prisión, el exgobernador Ramos debe pagar una multa que asciende a los $7 mil millones y la sanción de inhabilidad de por vida. La condena explica que se da por los delitos de concierto para delinquir con la finalidad de promover grupos armados ilegales en el departamento de Antioquia.

Gracias al apoyo irrestricto dado por la parapolítica en las campañas de Luis Alfredo Ramos, su hijo que venía con el apoyo de su padre, es quien alimenta la revocatoria con fines políticos, la idea es volver al poder para continuar con la administración de despilfarro y conveniencia entre las empresas que manejaban las arcas de medellín en las anteriores administraciones.

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Así entonces, el también exsenador y exgobernador al asociarse con organizaciones paramilitares por varios años, puso la función pública al servicio de esos grupos ilegales, lo que llevó al creciente estado de violencia que se presentó en el departamento de Antioquia y en general de tipo estructural que va en contravía del bien común y seguridad que el estado busca salvaguardar.

Por eso todas las fuerzas oscuras que apoyan a los Ramos y los grupos revocatorios, están alineadas con la idea de recuperar el poder, cualquier otro argumento pidiendo sacar al Alcalde Quintero de la Administración Municipal, son cortinas de humo malintencionadas y con fines corruptos.

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