Varias organizaciones protestaron este miércoles en Buenos Aires por la desaparición de Facundo Astudillo Castro, un joven de 22 años que lleva sin ser visto desde el 30 de abril, y de cuya desaparición estos colectivos y la familia culpan a la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
La última señal que se recibió del joven fue el pasado 30 de abril cuando, según relató su familia, se dirigía a la ciudad de Bahía Blanca haciendo “dedo”-autostop- para intentar arreglar su relación con su expareja, pese a las medidas de confinamiento obligatorio que estaban impuestas en el país y por la que se debía permanecer en el domicilio familiar.
Durante el transcurso del viaje, la Policía provincial se puso en contacto con la madre de Astudillo para confirmar su residencia, ya que había sido detenido en un control por violar la cuarentena, según declaró la madre en numerosas ocasiones a distintos medios locales.
El joven nunca llegó a Bahía Blanca y nadie fue capaz de volverse a poner en contacto con él después de ese episodio.
¿UN CASO DE ‘GATILLO FÁCIL’?
En la protesta de hoy, Eduardo Belliboni, miembro de la dirección de la organización social Polo Obrero, no dudó en declaraciones a Efe en calificar el hecho como uno de los “más graves de los últimos años” y de “desaparición forzada” a manos de las fuerzas policiales.
Los manifestantes se congregaron en frente al edificio institucional que la Provincia de Buenos Aires tiene en la capital argentina, que es una región administrativa distinta, para pedir la dimisión del ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, una figura con gran presencia mediática y al que los protestantes acusan de llevar a cabo una política de “mano dura” y “gatillo fácil”.
“(La política de mano dura) es un símbolo de lo que está pasando en todo el país con el aumento de los casos de ‘gatillo fácil’ donde han estado implicadas todas las fuerzas de seguridad.”, criticó la diputada del Frente de Izquierdas y los Trabajadores Romina del Pla, quien también denunció un aumento de la represión con la cuarentena- que sigue vigente tanto en Buenos Aires como en su cinturón urbano- y cifró en una veintena los casos de represión policial en el país en los últimos meses.
UNA DESAPARICIÓN QUE “A TODOS PREOCUPA”
La presión pública creció a medida que pasaban los meses y la familia pidió públicamente que se relevara a la Policía de la provincia de Buenos Aires, algo que finalmente ocurrió y ahora la investigación está en manos de la Policía Federal, dependiente del Gobierno nacional, del mismo color político que el provincial.
El propio presidente de Argentina, Alberto Fernández, aseguró en una entrevista en televisión que “es un caso que a todos preocupa” y se comprometió a “buscar la manera de saber la verdad” para poder “actuar en consecuencia”.
“No es posible que en un estado de Derecho la violencia institucional se instale”, señaló el mandatario.
Por su parte, el ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, aseguró en declaraciones en medios locales que las fuerzas de seguridad que dirige delegaron el caso a las federales por transparencia y al entender la desesperación de la madre de Astudillo.
El ministro provincial expresó también su deseo de que “Facundo aparezca con vida” y señaló que el último testigo en aparecer en la causa asegura haber llevado al joven a otro lugar distinto de donde se están realizando las búsquedas en la actualidad.
EFE
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