Resumen: He escuchado mujeres decir que no encuentran la paz, pero no trabajan su espiritualidad, no dejan que Dios entre a su corazón.
No te quedes atrapada cuando sabes que puedes ser libre.
No te quedes donde sabes que no perteneces. No te quedes donde no te tratan bien. Donde no te sientes importante, valorada. No te quedes en ese trabajo que te hace infeliz cada mañana. En esa relación que te apaga el alma. No te quedes atrapada cuando sabes que puedes ser libre. No te quedes escuchando personas negativas que te drenan. No te quedes cerca de personas o situaciones que te quitan la paz.
He escuchado a muchas mujeres decir: ¨Cuando mi hijo se gradúe, entonces yo hago esto o lo otro…¨ Cuando pregunto el tiempo que falta para que su hijo se gradúe, faltan 10 años. Lo que quiere decir que esa mujer va a dejar su vida paralizada mientras que su hijo vive su vida, y ella deja de vivir la de ella.
He escuchado mujeres decir que sus hijos no le hablan a su padre por lo maltratante y cruel que fue con ella, Sin embargo, sacrificó toda su vida junto a ese hombre que la hacía infeliz, para darle un padre a sus hijos. Padre que preferían tener lejos y a ella libre para ser la mujer que nunca ha sido.
He escuchado a mujeres decir que su jefe no la valora, que no le suben el salario, que detestan sus trabajos. Pero siguen allí, en el mismo lugar. Con la misma cantidad en la cuenta de banco. Cuando hay tantas posibilidades para generar ingresos ilimitados sin depender de un jefe que te mortifique la vida.
He escuchado mujeres decir que no encuentran la paz, pero no trabajan su espiritualidad, no dejan que Dios entre a su corazón.
He aprendido con el paso del tiempo a no quedarme donde no me siento feliz. A no quedarme donde no me valoran. A darme mi lugar si no me lo dan. He aprendido a no soportar, ni sacrificar nada a cambio del ego de nadie.
He aprendido a decir adiós a personas que hieren mi corazón. A no quejarme por el daño que me hacen, simplemente a no permitir que lo sigan haciendo.
Te invito a que no te quedes donde sabes que no es tu lugar. A que abraces tu libertad. A que vivas sin temor la vida que realmente quieres tener. A que seas esa mujer que realmente eres y no te has atrevido a ser.
Se audaz, se valiente, supera tus temores. Emprende ese negocio que te puede llevar a ser millonaria o simplemente a tener la libertad financiera que quieres. Toma decisiones acertadas, equivocadas. Haz ese viaje. Cómprate ese traje que te hace sentir bella. Mímate. Cuida tu cuerpo y tu alma. Maquíllate preciosa.
Sobre todo, no te quedes donde sabes que no perteneces.
La autora es abogada, empresaria, conferencista y agente de bienes raíces internacional.
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