Miedo, estrés y cáncer

Los temas de la enfermedad y la sanación me apasionan, me fascinan y los he trabajado e investigado científicamente por mas de 47 años, tratando de encontrar soluciones a tantas enfermedades físicas y mentales que he visto en miles de niños y niñas que han pasado por la Fundación Niños de los Andes y en miles de personas que se han acercado a mi en mis conferencias y talleres de transformación personal, alrededor del mundo. Después de tantos años, por primera vez se está aceptando en occidente, lo que los orientales tienen claro desde hace mucho tiempo, y es que la enfermedad puede ser creada por nuestra forma de pensar, de sentir y de relacionarnos con lo que sucede en el exterior.

Cuando alguien es diagnosticado con cáncer lo primero que siente esa persona es un profundo miedo a morir, sus pensamientos y emociones negativas se disparan, generando en ella un gran estrés, haciendo que el sistema inmune se baje y se detone aún mas la enfermedad. Entonces la pregunta mas importante es: ¿Será que, si al cambiar esos pensamientos y sentimientos de miedo que nos enferman, por otro tipo de pensamientos de amor, aceptación y esperanza, nos podremos sanar? La Neurociencia afectiva y las investigaciones cada vez son mas claras y se ha comprobado que los tipos de pensamientos que una persona tiene liberan una cierta química en el organismo y cada emoción tiene una química particular, que puede impactar negativa o positivamente la salud.

Cuando una persona ha sido diagnosticada con cáncer entonces tiene dos opciones: o se angustia, estresa, sufre, desgasta y se convierte en víctima  por la enfermedad que tiene, aumentando mas el estrés y no aportando a su sanación, sino todo lo contrario, entorpeciéndola, o puede comenzar a ver la enfermedad desde una óptica diferente entendiendo, aceptando y agradeciendo, a esa enfermedad, porque le está enseñando muchas cosas, comenzando así a aportar y a ser parte activa de su sanación. Cuando existe un entendimiento acerca de que la resistencia a aceptar la realidad es la que hace sufrir, se puede dar un gran cambio desde el interior.

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El gran desafío entonces es aprender a manejar el miedo, especialmente el miedo a morir y el estrés que es causado por ese miedo, para encontrar la paz interior, la paz mental, en medio de un diagnóstico de cáncer y la única persona que tiene el poder de manejar tu mente eres tú y de cómo la aprendas a utilizar dependerá en gran medida tu tranquilidad. Te recomiendo entonces que, sin importar el tipo de cáncer que tengas, desde hoy hagas lo siguiente, para así comenzar a ser parte activa de tu sanación:

  • No te quedes en la cama pensando en lo negativo, levántate y realiza ejercicio físico diariamente. Aunque sientas que estás muy enfermo, trata de moverte a tu ritmo. Sal a la naturaleza, camina, recibe la energía que emana de ella. Esto te ayudará a subir la serotonina, dopamina y endorfinas, y por ende tu sistema inmunológico mejorará.
  • Una vez a la semana por lo menos, camina descalzo en el pasto, arena o tierra por un rato (10 minutos) y después abraza un árbol por un período de mínimo dos minutos. Por ridículo que te parezca, ese árbol, que está vivo, produce no solo oxígeno puro, sino que atrae la energía, generando un intercambio electromagnético que estimula la generación de anticuerpos y liberación de bloqueos energéticos.
  • Comienza a profundizar en la meditación guiada con frecuencias cuadriaurales (En mi meditación por Instagram todos los lunes a las 6:30 am hora Colombia). A través de la meditación, te liberas de las cadenas mentales y comenzarás a recordar sin dolor ni rencor, que es el verdadero perdón, logrando desprenderte de resentimientos, que muy posiblemente has guardado en tu corazón por mucho tiempo y que son unas de las causas más frecuentes del cáncer. Comienza entonces, a convertir la meditación en una herramienta diaria. Si lo haces frecuentemente, verás el impacto que tiene en tu vida.
  • Concentra toda tu energía en el entrecejo, en lo que quieres ser y en verte sano, alegre y tranquilo. Jamás pongas tu mente en la enfermedad, ni en lo negativo, ni en la escasez. Y si lo llegaras a hacer, reemplaza inmediatamente esos pensamientos negativos, haciendo afirmaciones en positivo en voz alta y sonriendo, debes aprender a pelar el diente.
  • No le estés contando a todo el mundo acerca de tu enfermedad, ni de lo terrible que es, esto solo te victimiza y hace que vibres en energía negativa todo el tiempo.
  • Practica el Método de auto sanación activa personalizado, ASAP, que encuentras en el video de Ámate y sé parte de tu sanación en mi página web.
  • Por último, experimenta gratitud todos los días y realiza la magia de hacer actos de amor incondicionales por los demás.
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