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Ciencia y Tecnología

Marca en lo digital: Más que imagen es Poder

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miguel jaramillo luj%C3%A1n
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Miguel Jaramillo Luján. Consultor y Asesor en temas de liderazgo, marca, marca personal, comunicación y estrategia. Magíster en Gobierno de la U. Eafit de Colombia, Especialista en Comunicación de la U Complutense de Madrid. Académico y Estratega.

Resumen

Cada uno de nosotros representa una marca, que en términos técnicos solemos denominar como Marca Personal; es lo que somos, nuestra esencia, las experiencias que han dejado huella en nuestra vida y esta parte de un aspecto que denominamos mismidad y se evidencia en aquello que está guardado en la retentiva de nuestros públicos de interés, de quienes están en nuestro alrededor.

Hoy en el mundo paralelo que suscitan las redes sociales, esta marca personal adquiere un perfil mucho más relevante y potente para poder obtener las herramientas que nos permitan trascender como líderes en el sector y la actividad que desempeñamos. Los Social Media ya no son medios de comunicación y quienes los consideren como tal están cometiendo un grave error, pues son los nuevos lugares del imaginario

principalmente urbanop que ofrecen una significación paralela al mundo de la virtualidad. Considerarse uno mismo como una marca (la cual es uno de los activos más importantes de una persona) requiere, al igual que las marcas comerciales, ser elaborada, transmitida y protegida, con ánimo de diferenciarse y ser visibles en un entorno competitivo, cambiante y homogéneo para conseguir mayor éxito en las relaciones sociales y profesionales. Para hacernos diferentes es primordial trasformar cómo somos percibidos y esto es imposible si no entendemos que el primer
camino, la primera ruta de mensaje somos nosotros mismos y, que por muy sensata, coherente, franca, clara o transparente que sea nuestra actuación, las consecuencias se verán afectadas si no rodeamos esos hechos con una comunicación de marca personal adecuada.

Abstract

Each of us is a trademark, this is call personal brand; that is what we are, our escense, the experiences that made a mark in our life; this is what we call sameness; This is show in the things that is keep in the retentive of our market objetive who are the people that’s around us.

Today in the parallel world generated by social networks, this personal brand acquires a much more relevant and powerful profile in order to obtain the tools that allow us to transcend as leaders in the sector and the activity we perform. The Social Media are no longer media and those who consider them as such are making a grave mistake, because they are the new places of the mainly urban imaginary that offer a parallel significance to the world of virtuality.

Be and believe that yourself are a trademark (One of the most important things of a person) requires; same as it trademarks, need to be elaborated, transmitted and protected, with the aim of differentiating and being visible in a competitive, changing and homogeneous environment to achieve greater success in social and professional relations. To become different, it is essential to transform how we are perceived and this is impossible if we do not understand that the first path, the first message route is ourselves and, however sensible, coherent, frank, clear or transparent our action may be, the consequences They will be affected if we do not surround these facts with proper personal branding communication.

Introducción

El concepto de ‘Personal Branding’ surge en los Estados Unidos en 1990 gracias al experto en ciencias administrativas y estratégicas Tom Peters, quien fue el primero en vislumbrar la necesdidad de que muchas personas que no alcanzaban a ser incluidos en la oferta de empleo formal de ese país y de otras naciones. La idea era que estas personas empezaran a sentirse como unidades productivas y a prestar servicios de diversa forma y carácter bajo el concepto de la posesión de una marca personal que los iba a incorporar en un mercadeo con oferta y demanda de servicios de la más diversa índole.

Por medio de un artículo en la revista norteamericana Fast Company llamado ‘The Brand Called You’ pubicado en 1997, y otros textos que se orientaban por el camino de la búsqueda de la calidad y la efiencia en el desempeño de la persona, Tom Peters da las primeras puntadas en el tema, pero estos no eran tan profundos en aspectos de forma, fondo y sentido humano de ese sujeto que portaba la marca.

Existen también varias aproximaciones en esta materia desde diferentes ámbitos, pero se destacan los autores como Robert Cialdini desde el ámbito de la comunicación y la experiencia de marca desde la corporeidad; pasando por el español Andrés Pérez Ortega y su aproximación desde la diferenciaciación en la experticia de los sujetos; o los expertos Alexander Osterwalder y Tim Clark quienes abordan el tema desde la planificación del negocio alrededor de la marca personal.

En un intento académico y pragmático por aportar a esta interesante discusión sobre la Marca personal, queremos aportar algunas ideas desde un concepto que concebimos como Marca Poder,
un atributo personal u organizacional que construyen inexorablemente los seres humanos de manera individual o en grupos y desde cuyo rol ejercen un poder, primero individual que parte del reconocimiento de la propia mismidad y luego hacia los públicos que los rodean.

Adicionalmente hoy se debe entender que existe una demanda no solo física de la marca poder, sino que esta circula, transita, significa, impacta y cobra un mayor sentido en los ámbitos virtuales, a partir de un territorio de realidad complementaria en el cual nos hemos insertado en la última década, y que nos permite a los ciudadanos, realizare muchas cosas y dar sentido a nuestra existencia desde un entorno virtual, generando opiniones, interpretaciones y lecturas sobre nosotros mismos e incluso consumos e intercambios con otros actores sociales desde y
hacia dichas redes sin mediación alguna del mundo real.

Imposible pensarse desde y hacia una verdadera Marca Poder, sin haberse forjado como líder en algún ámbito de la realidad personal, profesional, deportiva, social, laboral, cultural, económica, religiosa. El poder surge del empoderamiento, y este rasgo solo se consigue desde y hacia el liderazgo; es clave comprender que el liderazgo es una virtud que se forja desde el talento o desde la persistencia, siendo ambos caminos muy validos a la hora de buscar la diferenciación que es un aspecto muy relevante desde la ciencia del marketing, cuando buscamos que un mercado nos identifique y prefiera.

Hay personas, empresas, gremios y otro tipo de organizaciones que pueden ser o tener una marca, sin embargo, muchos de ellos no responden de manera genuina a su mismidad y desperdician así su enorme potencial y capacidad de avanzar mucho más lejos y con mayor impacto del que lo vienen haciendo. El objetivo del personal branding es, según Pérez Ortega (2014) “proporcionar medios para que las personas saquen lo mejor de sí mismas y destaquen aportando algo a los demás”. Es por esta razón que a continuación se expondrá cómo entender la marca poder desde la mismidad, barcándolo desde un nuevo enfoque que tiene en cuenta factores que parten desde el entendimiento del ser.

¿Por qué partir de la Mismidad?

Se trata de un término castizo que tiene su origen en la ciencia de la filosofía. Por mismidad entendemos esa sustancia individual que permanece en el tiempo, que es esencia del sujeto en la medida que siempre va a estar con éste. Heidegger (1927) y Jean Paul Sartre (1943) hablan de ese concepto filosófico con gran amplitud y aunque sus miradas no son similares, si confluyen en el reconocimiento de esa huella única e irrepetible que hace al ser al Ser. La mismidad es el origen, es la sustancia que nos permite comprender de dónde venimos y como la forja de vida nos ha marcado la existencia.

No se trata de invocar una regresión para descubrir elementos fantásticos y mitológicos, tampoco invito a sentarse en el diván para llamar a Freud. Soy muy respetuoso de todas las ciencias y creo que la psicología, la sociología y la antropología conjugan buena parte de los aspectos constitutivos de la mismidad de un ser humano y permiten comprenderlo desde su esencia y en la dinámica de interrelación con los demás y con su entorno.

Somos en esencia una serie de experiencias de infancia y juventud que dejaron huella en nuestra piel y en nuestros comportamientos cotidianos. Nada más violento que desconocerlo, pero
al mismo tiempo, no hay nada más retrogrado que no evolucionarlo.

Somos un continente de migraciones, principalmente del campo a la ciudad y dentro de las ciudades migramos de los cordones de miseria a la clase baja y de esta a la media o alta y de la media o alta quizá a otro país más desarrollado, y así es y será siempre pues somos seres en busca de mejores condiciones de vida para nosotros y nuestras familias y dicha migración nos proporciona nuevas experiencias de resignificación, pero siempre, siempre sobre las bases de las experiencias que nos forjaron desde la infancia, juventud e inicio de nuestra existencia.

Estas experiencias se pueden resumir en cinco aspectos claves que dejan huella en la mismidad: el micro territorio que se ocupó en los primeros años de vida; la cosmovisión bajo la cual fue educado; la cultura característica del territorio colindante; los entornos familiares y escolares bajo los cuales crecieron y la lúdica infantil que practico en casa, en el sistema escolar o bajo la custodia de adultos. En la revisión de estos aspectos queda en evidencia la mismidad de una persona e incluso de una organización a partir de la huella de las personas o familias que la gestan. Luego de identificar esa mismidad, cualquier ser humano tienen en su poder dos opciones: Reconocerla y comprenderse desde su historia personal y la huella que debe dejar a su paso por la vida de los demás o Desconocerla y buscar desdibujar ese pasado de experiencias que marcaron y marcarán su existencia y harán más poderosa la marca que puede dejar en el mundo y en quienes le rodean.

  • Micro territorio

El territorio se constituye en ese escenario para la comprensión del individuo y de este en su interrelación con la comunidad. Imposible pensar en esa relación perpendicular de dependencia mutua o quizá de mayor dependencia y condicionamiento del individuo desde el territorio que del territorio desde el individuo. Somos lo que hace de nosotros nuestro continente, país, región, ciudad, si nacemos cerca de las montañas, un rio, un lago, en un puerto en un desierto. Nuestra mentalidad y muchas de las costumbres que se adhieren a nuestra personalidad se asimilan en la relación con el territorio y es la cultura misma, tema que abordamos más abajo, la que se nutre de la experiencia del territorio para muchas de las manifestaciones que la caracterizan.

La mismidad se puede leer y comprender desde el micro territorio del individuo en sus primeros años de vida. Es claro que somos desde la cama en la que dormimos, la alcoba que ocupamos solos o con otras personas, el servicio sanitario, la cocina, el patio, el vecindario y todo lo que ha ocupado una circunferencia de al menos 10 metros a la redonda del lugar donde esta persona habito, bajo variables como: las personas con las que vivió, la calidad delos materiales del lugar, la presencia o no de medios de comunicación, los horarios que eran código familiar o comunitario, las conversaciones sobre la realidad externa, las fechas especiales que matizaban ese micro territorio con nuevos adornos, los servicios públicos a los que se tenía acceso o carencia, el vestuario propio o de las demás personas que ocupan ese micro territorio y que condicionan usos particulares desde lo cultural, desde la cosmovisión, la cultura o la mediatización de una moda. Es claro que en ciertos barrios de algunas ciudades de América Latina hay pequeñas réplicas de cabeceras rurales, donde se trata de conservar ciertos hábitos y costumbres en los territorios y cuya profundización en el estudio de un sujeto, permiten comprender y explicar muchas situaciones que lejos de esos objetos de estudio, nadie podría esclarecer.

Nos marca el micro territorio en la medida que comprendemos que bajo esa realidad de infancia se forjaron valores como la confianza, los miedos, el futuro, la vida, la muerte, la amistad, la hermandad y esa relación con objetos físicos de un hogar que siempre portan sentido desde el imaginario actual y marcan los comportamientos conscientes e inconscientes que solo perciben quienes nos rodean o acaso nosotros al tomar conciencia.

  • Cosmovisión

El origen y el final de la existencia humana es una pregunta tan antigua como clave para la existencia de cualquier comunidad organizada o normada con unas convenciones que le permiten la sustentación de su propio sentido. Precisamente el sentido de la vida del hombre se resuelve desde esa mirada que en la mayoría de los países de América Latina tiene su sustrato en la religión.

Un tema clave que marca al ser humano en sus primeros años de vida es la forma cómo padres, cuidadores, cultura, medios y otras fuentes de información le sustenten el origen, el sentido y el posible final de la existencia. Estas preguntas soportan creencias, alimentan una Fe que llega a experiencias sobrenaturales y que no se resuelven con la vida o la experiencia terrenal, aunque si condicionen la forma cómo nos relacionamos con otros, con el entorno e incluso cómo generamos élites a partir de los modelos virtud con base en los cuales nos forman.

Pasan los años y muchos seres humanos trascienden su propia cosmovisión para volverla en un aspecto clave, pero no determinante, sin embargo, la infancia y juventud ya se vio matizada por estos conceptos de dolor y alegría, de temor y esperanza que cobijan los relatos religiosos, donde aparece el origen y el fin de la humanidad y el sentido de trascendencia del ser humano.

Es clave para la Marca Poder, comprender el relato religioso que forjó la infancia, juventud e incluso la vida adulta del sujeto; pues allí se soportan muchas escalas de valores e incluso
buena parte del sentido de la vida desde alguna virtud que caracteriza a dicha persona. Teológicamente la comprensión de creatura es una clave fundamental si se comprende la aproximación y experiencias que tuvo y tiene el sujeto y cómo eso ahora lo caracteriza en su presente y futuro.

  • Cultura

Somos seres culturales en esencia y esa cultura se crea desde lo individual hasta lo colectivo como una gestación de costumbres, hábitos, lenguaje y acuerdos que nos permiten encontrar el sentido a ocupar un territorio y encontrarnos con lugares comunes desde nuestra piel, hasta esos lugares cercanos o lejanos donde solemos poner muros o puertas como diría el poeta cubano Carlos Varela, para acercar o alejar a las personas.

Más allá de las manifestaciones culturales que nos caracterizan desde una mirada macro, la cultura, en esencia, es una barrera de protección, de encuentro, incluso de identificación que se crea desde épocas inmemorables en la especie humana como una convención colectiva entorno a lo que para todos sea conocido y tratar de dejar en los líderes o visionarios de una misma comunidad o tribu, la exploración de aspectos que resulten desconocidos.

Nuestra marca poder se nutre de la experiencia de infancia y juventud que nos convocó u obligó a forjarnos a partir de una cultura específica. La familia es un núcleo de imitación y luego
esa persona se forja al tomar parte de varias comunidades donde se comparte una cultura en permanente replanteamiento, con costumbres particulares, rituales característicos que sustentan
ciertos momentos y objetivos; una alimentación, una mirada sobre el mundo, sobre las demás culturas e incluso en un diálogo constante con los demás elementos constitutivos de la formación
de la personalidad y el carácter del sujeto, le permiten esa huella personal muy propia.

  • Entornos:

a. Entorno de cuidadores

El modelo de familia tradicional hoy cede espacio a otras formas de vida comunitaria dentro de un hogar (hoguera central con el calor que nos protege) con nuevos actores de protección y cuidado. Es tradicional que un hogar en occidente sea conformado por padre, madre y hermanos, sin embargo, hoy abundan hogares constituidos por una sola persona, por la combinación humano y animal, por personas de un mismo sexo, por madres con sus hijos, padres con sus hijos, varios adultos juntos, en fin.

Lo que es valioso rescatar para el objetivo del trabajo que nos proponemos de manera cotidiana con las personas que acompañamos en la definición estratégica de su marca poder, es resaltar la profunda influencia que ejerce en nuestra mismidad y en el proceso de definición de nuestra personalidad y carácter; esos adultos que ejercieron cuidado, protección, premio, castigo y que son vehículos de imitación para el ser. Así como las personas pueden adquirir la forma de caminar del adulto referente, también las marcas organizacionales desde el conducto de su mismidad pueden llegar a parecerse a ese adulto que les imprime cultura organizacional.

La Infancia nos permite seguir una ruta donde esos adultos o incluso pares en edad y en algunos casos menores; nos imprimen comportamientos, actitudes, aptitudes y validaciones o invalidaciones con las cuales vamos a vivir el resto de nuestras vidas.

b. Entorno Escolar

La formación del individuo tiene varios entornos de influencia y uno de los más comunes que existen en occidente, es el entorno escolar o de formación primaria en academia u hogar. Acudir a un sitio físico donde uno o varios tutores o maestros nos someten a reglas, conocimientos y dinámicas de enseñanza-aprendizaje, premio-castigo, virtud-defecto e incluso bajo apuestas políticas, ideológicas, religiosas, psicológicas particulares; hacen evidente que el entorno escolar del sujeto se convierte en un terreno a identificar y potenciar en la construcción de su marca personal.

A menudo suelo comprender a las personas al preguntarles por el nombre del lugar donde cursaron sus estudios en la infancia, pues aunque no conozca todos los planteles del continente; si es relativamente sencillo intuir la forma cómo un estilo de educación tiene incidencia en la forma e incluso en la forja de la mismidad de un ser, durante la época escolar y cómo dicha combinación con la educación recibida, la cultura incorporada, los cuidadores, su lúdica, cosmovisión; permiten inferir esa especie de huella digital que es el insumo ganador y sostenible para quien quiere realmente diferenciarse

  • Lúdica infantil

El juego es una actividad humana que fluye de manera natural en los bebes desde que salen del vientre de la madre y empieza a ser camino de aprendizajes hacia las inteligencias múltiples del ser, que son depósitos de experiencias que marcan la vida. Una marca personal se teje también a partir de la experiencia del juego, pues igual que en la vida, su presente y su futuro se define desde la forma como las experiencias de triunfo, derrota, disciplina, norma, competencia y la actitud y aptitud de cada persona en la relación con los juegos en los que interviene y la forma en la que dichos juegos son experiencias trascendentales de imitación y comprensión que desde la psicología, permiten comprender el forjamiento de la personalidad de un ser humano y la forma en la cual actúa en relación con la proyección de su propia apuesta como ser humano y el aprovechamiento de sus fortalezas y el adecuado gerenciamiento de sus debilidades.

La Marca Poder se profundiza desde la lúdica infantil en la búsqueda de evidencias tangibles e intangibles de los usuarios, en los lugares donde trascurrieron las infancias y épocas de juventud, tanto en casas como el vecindarios y en los lugares menos esperados, donde se ha logrado desplegar la vocación o misión de esa persona desde sus aptitudes y actitudes y que son un factor de autoconocimiento clave para la comprensión de la mismidad en un cruce de variables con los demás aspectos que señalamos aquí y que hace parte de los procesos técnicos de investigación con base en los cuales se puede gestar una Marca Personal más sólida y sostenible en el tiempo que permita al usuario vivir una sana evolución de su proyecto de vida de acuerdo con los objetivos que se ha trazado.

La Marca Poder y el Territorio digital

Un líder moderno debe concebirse en el mundo real como marca poder, en la medida que tiene clara su mismidad, ha tenido la oportunidad de profundizar en algunos de estos componentes con mesura y capacidad de reflexión, para poder capitalizar el talento y la historia personal que lo ha forjado en la persona-humana que es en la actualidad.

Sin embargo el mundo digital representa un profundo desafío para la escencia de la persona que construye marca poder, máxime cuando nos referimos a un líder en algun ámbito de la vida cotidiana, pues demanda tener mucha claridad de las formas y el fondo que adquieren conceptos como la imagen, la reputació y la marca en un entorno digital en comparación con el despliegue que debemos generar en el mundo real.

Lo digital en nuestro medio ha dejado de ser una realidad aparte, para convertirse en un territorio de consumo complementario a partir del cual las personas que nos rodean, realizan juicios sobre la imagen, la reputación o la marca de una persona u organización. Hoy lo digital dejó de ser una alternativa de resonancia para una marca poder y se ha convertido en un lugar de obligatorio gerenciamiento para que la diada virtual-real que constituye factores de medición de imagen y reputación no corra riesgo. En resumen: Ya lo digitalno es un lujo o un adicional,
sino un complemento de lo que construimos desde el ámbito real para gestar una imagen colectiva que desde la confianza construida podamos fortalecer nuestra reputación y desde la experiencia sensorial podamos referirnos a una marca sólida y fuerte.

La eterna confusión entre la virtualidad y la mentira es superada por la marca poder en lo digital, pues hoy es común encontrarse con gente en la calle y que le pregunten a uno por certezas que se hacen visibles a los sentidos de estos públicos de interés, por medio del contenido que posteamos en social media como facebook o instagram. ¿Qué tiene de verdadero o falso lo virtual y lo real? Sería una pregunta que nunca nadie podría resolver porque es tan falaz o verdadero el mundo en la medida de la percepción e información que cada uno de nosotros aporte desde su propia mismidad. Esa es una pregunta que nunca vamos a resolver pero que es bueno abordarla para descartar que el tema aquí sea la verdad absoluta, estamos hablando de percepción, de imaginarios y de la forma cómo lo tangible que percibimos con los cinco sentidos en este plano de nuestra piel y sobre el planeta tierra, es tan complementario e importante que mucha de la información que percibimos desde y hacia el mundo digitla que llega a nosotros.

Abordada esta diferenciación es importante señalar algunas recomendaciones por medio de las cuales se puede fortalecer la imagen, la reputación y la marca poder desde herramientas digitales en un esfuerzo por capitalizar la mismidad en un líder desde el ámbito digital que abarca territorios como las redes sociales, los chats o canales de interacción inidvidual o grupal, la relación comercial con portales e-commmerce, el relacionamiento con sistemas monetarios virtuales, el uso del correo electrónico, entre otros sistemas donde logramos esa proyección de nuestra propia marca poder hacia segmentos de público que pueden coincidir con nuestros perfiles de públicos de interés.

Recomendaciones para fortalecer la Marca Poder digital

  • Defina de 3 a 5 palabras que se conviertan en las portadoras de sentido en torno a su relato público digital y a su vez logren consolidar frases de poder que podrían ser asociadas en la
    mente de sus públicos.
  • Defina un relato corto que lo defina e incluya las 5 palabras que quiere convertir en sus key words o palabras clave de búsqueda.
  • Trate de definir unos equipamientos de vestuario que sean afines a su estilo, biometría, uso del color y formas que permitan fortalecer el componente de marca definido.
  • Construya una imagen fotográfica que sea coherente desde la percepción colectiva con lo que usted es y quiere que la gente perciba.
  • Estimule la gestación de comunidades de interacción con las personas o grupos que usted considere valiosos desde sus objetivos de incluencia.
  • Procure utilizar chats y correos electrónicos con base en mensajes bajo el parámetro de las 5c: cortos, cálidos, contundentes, cordiales y conectores.
  • Nunca establezca relaciones de confrontación por territorios de comunicación digital.
  • Tenga en cuenta que su tono, estilo, formas, relato y demás debe ser demasiado claro para evitar las frecuentes malas interpretaciones que genera la percepción selectiva de cada usuario desde su micro mundo.
  • Busque que por cada 10 mensajes que usted envíe 3 sean emocionales, 3 sean racionales, 3 informativos y 1 personal para generar un equilibrio de percepción. Los contenidos y proporciones pueden variar según el perfil de la marca poder.
  • Construya relaciones sólidas que sean memorables en los ámbitos reales y virtuales. En América Latina no hay decisiones de compra o preferencia absolutamente virtuales, asi que lo presencial sigue siendo el ámbito definitivo.
  • Comprenda que la teoría de la aveztruz no funciona en lo digital, aparecer y esconderse no es una opción pues siempre se deja huella y esa huella hoy constituye el mayor big data que cualquiera puede usar a favor o en contra nuestro.

Conclusiones

En el mundo moderno el trabajo de marca personal ya no es un lujo o un trabajo exclusivo de emprendedores, artistas o políticos; servidores en artes u oficios aparentemente insignificantes y que en muchas oportunidades están vinculados a una empresa y piensan que su reputación o su imagen no es relevante, pero no comprenden que en el mundo actual con sistemas de big data o small data, su información circula por el mundo entero, provocando muchas decisiones de los propios empleadores y de otras personas.

Hace algunos meses la encargada de la contabilidad de una gran empresa me preguntaba ¿Para qué la marca poder en mi caso? yo le comenté que ella en si misma es una servidora, sus jefes eran sus clientes externos y sus compañeros sus clientes internos y que, en menos de 24 horas frente al computador o sus redes sociales, miles de colegas suyos podrían catalogar y ponderar su imagen en la profesión. La Marca personal hoy no es una opción, es una decisión recomendable y su usted descuida este aspecto de su vida, otros van a encargarse de la tarea y la pregunta que le propongo es: ¿Ellos lo van a hacer mejor que usted?

El trabajo por la marca poder constituye un enfoque que llega para fortalecer la focalización y el fortalecimiento de la percepción que acompaña sus propósitos de vida cuando usted tiene una vocación y presta un servicio a la sociedad. Por medio de la profundización en la mismidad usted no corre el riesgo de vestir un disfraz, sino de comprender aspectos centrales desde la antropología que le permitirán afinar su relato y quedarse para siempre en el corazón-decisión de sus audiencias.

Ejemplo de ello fue lo que me pasó hace poco en mi oficina, dialogaba con un importante medico otorrino quien me relataba su historia: Era líder nacional en cirugía reconstructiva de cornetes, sin embargo, no lograba concretar un posicionamiento a nivel de su sector, más allá de la reputación en la ciudad donde quedaba su consultorio.

Iniciamos un trabajo por medio del cual, el otorrino dejo de observar su marca como la autopercepción y empezó a escuchar y sondear el impacto que generaba su experiencia como persona, hasta aceptar el hecho de dirigirse a sus orígenes y encontrarse con su propia mismidad.

Unos meses después el doctor Valencia(2) logro precisar sus diferenciales, enfocar más su habilidad, comprender la raíz del valor agregado más allá del servicio tangible que brindaba a sus pacientes y a los familiares y amigos de estos. Esta trascendencia que es un asunto técnico de re configuración de marca personal desde el origen, le permitió basar su trabajo en rasgos más consistentes y sostenibles en el tiempo.

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(1) Consultor y Asesor en temas de liderazgo, marca, marca personal, comunicación y estrategia. Magíster en Gobierno de la U. Eafit de Colombia, Especialista en Comunicación de la U Complutense de Madrid. Académico y Estratega.

(2) El nombre que figura en el presente artículo se ha modificado para proteger la identidad del usuario.

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