Los militares brasileños han ignorado los pedidos de que realicen una “intervención” contra el Gobierno, que se han oído en las recientes protestas contra la presidenta Dilma Rousseff, afirmó hoy el ministro de Defensa, Jaques Wagner.
Ese llamamiento tiene una adhesión “con tendencia a cero” en los cuarteles, dijo Wagner en declaraciones a periodistas y ante la presencia de varios generales, después de participar en la apertura de la feria de defensa LAAD Defence & Security.
El ministro dijo que siente “tristeza” por ver que una parte de los brasileños desea una intervención militar, aunque sostuvo que es una parte “minoritaria, de entre el 9 % y el 11 %”, de los que participaron en las protestas.
El llamamiento a una intervención militar, según Wagner, es una “afrenta contra la democracia” y no sólo afecta al Gobierno sino a todas las instituciones del Estado.
Las protestas más multitudinarias contra Rousseff y contra la corrupción se produjeron el pasado 15 de marzo, cuando se congregaron a cerca de dos millones de personas en decenas de ciudades.
El pasado domingo las protestas se repitieron, pero congregaron sólo a unas 700.000 personas en un centenar de ciudades, según cálculos de la Policía, aunque en este caso los manifestantes pusieron más énfasis en pedir la renuncia o la destitución de Rousseff.
Wagner dijo que la “bandera de la destitución no consigue motivar” a la mayoría de los brasileños y valoró que el Gobierno recibió “con humildad y tranquilidad” las manifestaciones.
La LAAD es la mayor feria de defensa de América Latina, congrega a delegaciones oficiales y expositores de 71 países y se extenderá hasta el próximo viernes en Río de Janeiro. EFE
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