La segunda causa de disminución de la visión en el mundo es la catarata; sin embargo, los adelantos tecnológicos permiten que sea reversible, cada día con más precisión y menos riesgos.
La catarata es la opacidad del cristalino (el lente que está dentro del ojo, el cual normalmente es transparente). “Con el paso del tiempo y por algunas enfermedades o por el uso de fármacos como los corticoides se va volviendo opaco, así que la imagen y los rayos luminosos no pueden atravesar el cristalino y no pueden cumplir su función de enfocar en la retina así que empezamos a perder visión”, explica la oftalmóloga de MedPlus Carolina Patiño.
La mayor parte de las personas que pueden sufrir esta enfermedad son mayores de 60 años, de hecho, “se cree que después de los 65 años, más o menos un 70 por ciento de la población podría tener algún grado de cataratas”, afirma el oftalmólogo Alfonso Ucross Cuellar, director de la Sociedad de Cirugía Ocular. Sin embargo, las personas jóvenes no están exentas, ya que les puede ocurrir a quienes tienen una alteración metabólica como la diabetes y si han tenido un trauma o accidente contundente en el globo ocular.
“No existe ninguna gota o medicamente que prevenga la catarata; sin embargo, algunas se pueden tratar con gafas. En MedPlus cuando está por encima de 20/70 es inminente el tratamiento quirúrgico. Este criterio se toma teniendo en cuenta el riesgo beneficio del paciente”, afirma la especialista Patiño. Por lo tanto, cuando el oftalmólogo lo determina se realiza una cirugía para remplazar el cristalino opaco por un lente completamente transparente para que el paciente vuelva a ver bien.
Aunque la cirugía no es magia y necesita seguridad para ser exitosa, la ciencia ha avanzado y las cataratas se pueden retirar gracias a la técnica conocida como Facoemulsificador, en la que se hacen micro incisiones de dos milímetros en el saco capsular del cristalino para meter un aparato el cual con ondas ultrasónicas fractura el cristalino para poder extraerlo. Y por esas mismas micro incisiones se pone el lente intraocular artificial plegable, que se despliega en el ojo para quedarse allí de por vida. Hay varios tipos de lentes, incluso multifocales, que corrigen visión cercana, media y lejana.
“Las micro incisiones del saco capsular del cristalino, que se realizan en esta técnica, se lograban manualmente; sin embargo, la tecnología permite que las micro incisiones y la fractura del núcleo se hagan con láser y sean perfectas, de hecho, hay cuatro modelos en el mundo que lo permiten, y Colombia recientemente adquirió uno, el segundo de América, traído por La Sociedad de Cirugía Ocular”, afirma Juan Pablo Castañeda Borrero, médico oftalmólogo, especialista en cornea, cirugías de cataratas y refractiva, miembro de esa sociedad. Para usar este láser, un programador (también oftalmólogo) introduce, en el computador de la máquina.
con la que se hace la cirugía, datos como las características de la córnea y las de la catarata, las medidas de los cortes y la profundidad que debe lograr el láser infrarojo. Una vez listo, el cirujano entra en contacto con la máquina y el paciente para realizar los cortes perfectos.
La Sociedad de Cirugía Ocular, que existe desde hace 17 años, se encarga de capacitar a los oftalmólogos con programadores expertos para que puedan usar esta tecnología, que según el oftalmólogo Alfonso Ucross Cuellar, “facilita la operación de cataratas, ya que la hace más precisa y, por lo tanto, más segura para el paciente”.
En general, la técnica del Facoemulsificador permite que la recuperación sea más rápida, “además la visión se recupera prácticamente al otro día entre un 50 y un 70 por ciento y se minimizan los riesgos de infección y sangrado”, asegura la oftalmóloga Carolina Patiño. Además, los pacientes que se someten a este procedimiento nunca más van a sufrir a consecuencia de las cataratas, pero la membrana que sostiene el lente se puede volver borrosa lo cual se corrige fácilmente con láser, en un procedimiento secundario, que no todos necesitan. Es bueno recordar que estos procedimientos, si están indicados por el oftalmólogo, son cubiertos por MedPlus en su totalidad.
Según la oftalmóloga de MedPlus, los riesgos más frecuentes de la intervención son el desprendimiento de la retina, sangrado e infección o que se rompa la membrana que sostiene el cristalino y no se pueda poner el lente sino solamente después de 3 meses, descompensación de la córnea y aumento de la presión intraocular.
Por lo tanto, en el posoperatorio, para los especialistas es fundamental que el paciente use con disciplina las gotas siguiendo la recomendación de su especialista, además el paciente no puede pujar, toser o levantar elementos pesados, de esta manera evita aumentar la presión dentro del ojo. También debe usar una cáscara de noche para evitar roces que puedan causarle daño al ojo.
Sin embargo, vale la pena aclarar que la catarata es prevenible en la medida en que la persona no fume o se exponga a los rayos del sol y asista a controles frecuentes. El especialista Juan Pablo Castañeda Borrero afirma que la organización mundial de la salud dice que cada 5 minutos hay un nuevo ciego en el mundo pero el 80 por ciento puede ser reversible. La gran mayoría tienen cataratas que se eliminan con esta cirugía”.
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