Resumen: La investigación, que incluyó labores de inteligencia, seguimiento y documentación de pruebas durante varios meses, reveló que "La Chola" no actuaba como una loba solitaria. Operaba en estricta coordinación con varios reclusos que se encontraban detenidos en los calabozos y proveían de droga a otros detenidos
Minuto30.com .- En un hecho que ha generado profundo rechazo institucional y asombro en el suroeste antioqueño, las autoridades lograron desmantelar un insólito canal de microtráfico que operaba desde las entrañas de los calabozos de Ciudad Bolívar. La protagonista del escándalo no es una delincuente común, sino una funcionaria pública encargada del cuidado de los pacientes.
Unidades de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) de Antioquia confirmaron la captura de una auxiliar de enfermería adscrita al equipo de salud pública del municipio, quien habría traicionado su juramento médico para convertirse en una presunta expendedora de estupefacientes al interior de la estación de Policía.
El Modus Operandi: Camuflaba el delito en la atención médica
El caso ha llamado poderosamente la atención de los investigadores debido a la audacia del método empleado para burlar los controles de seguridad. Según el reporte oficial entregado por la SIJIN, la mujer, quien es conocida en el mundo delincuencial bajo el alias de “La Chola”, utilizó su posición y su uniforme como fachada perfecta.
La auxiliar de enfermería tenía acceso autorizado y constante a la estación de Policía del municipio debido a su rol activo dentro de las brigadas de salud organizadas por la administración local.
Valiéndose de la confianza depositada en ella y de su cercanía con las personas privadas de la libertad (PPL) para realizar curaciones, entregar medicamentos o hacer chequeos de rutina, la auxiliar lograba ingresar las sustancias alucinógenas de manera reiterada sin levantar sospechas en las requisas habituales.
Negocio redondo tras las rejas
La investigación, que incluyó labores de inteligencia, seguimiento y documentación de pruebas durante varios meses, reveló que “La Chola” no actuaba como una loba solitaria. Su participación era un eslabón clave dentro de una estructura delictiva mucho mayor.
Las autoridades señalaron que la funcionaria de la salud operaba en estricta coordinación con varios reclusos que se encontraban detenidos en los calabozos. Estos internos, quienes presuntamente hacen parte de un grupo de delincuencia común organizada con injerencia en el suroeste antioqueño, eran los encargados de recibir la droga de manos de la enfermera y posteriormente comercializarla en dosis entre la población carcelaria de la estación.
Este mercado negro intramural les representaba jugosas ganancias a la estructura criminal, aprovechándose de la adicción de los detenidos y vulnerando por completo la seguridad de las instalaciones policiales.
Enfermera tras las rejas
Tras la contundencia de las pruebas documentadas y recopiladas por los agentes de la SIJIN, el operativo de captura se hizo efectivo, poniendo fin a las actividades ilícitas de la funcionaria.
La mujer fue presentada ante un juez de control de garantías para la legalización de su captura y la imputación de cargos por los delitos relacionados con el tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Dada la gravedad de los hechos, su rol como servidora pública y el riesgo para el proceso, el despacho judicial determinó cobijarla con medida de aseguramiento intramural.
Actualmente, “La Chola” se encuentra a disposición de las autoridades competentes y pasará de visitar los calabozos como enfermera, a habitar una celda en un centro penitenciario mientras avanza su proceso judicial.
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