La Barca de Calderón

El mundo al revés.

Los partidos políticos colombianos perdieron su brújula y su norte en los últimos ocho años. Como en el histórico tango “Cambalache”, de Enrique Santos Discépolo, “hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor… Ignorante, sabio o chorro, malandrín o estafador… Los inmorales nos han igualado… Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor”.

Los elegidos.

Para empezar, el presidente Santos fue elegido por el uribismo y gobierna con las minorías liberales que se opusieron al gobierno anterior.

Uribe, liberal de cuna, quien llegó a la Alcaldía de Medellín en representación de ese partido, oficia ahora como jefe adjunto del Partido Conservador.

El mismo Uribe lanza contra el querer de sus seguidores a Enrique Peñalosa, del Partido Verde, pero como candidato del partido de La U a la Alcaldía Mayor de Bogotá. Aunque no fueron buenas las relaciones entre él y el ex alcalde Garzón, ahora respaldan al hombre de los bolardos.

Antanas Mockus, líder verdolaga, dejó solos a Peñalosa, Lucho y Fajardo y lo más probable es que termine apoyando al candidato Petro o abanderando su propia candidatura.

El suspendido alcalde bogotano Samuel Moreno, nieto de ex presidente Rojas, de origen conservador, fundó su propio movimiento contra el bipartidismo; apoyó la alianza convocada por Samper y finalmente se vinculó al Polo.

 

Antioquia.

En Antioquia las cosas están peores que en Bogotá. Recordamos que Luis Pérez llegó a la Alcaldía de Medellín por el Partido Liberal. Presentó su aspiración ante la colectividad roja y el jefe Único Rafael Pardo le dijo que él no es liberal, y recibe el apoyo de las senadoras conservadoras Olga Suárez y Liliana Rendón, las baronesas electorales paisas.

Gabriel Jaime  Rico, quien militó 22 años en el Partido Conservador, se dejó mal aconsejar por Uribe y José Obdulio y en un dos por tres, aprovechando que el Conservatismo estaba en retiros espirituales en Villa de Leyva, resolvió suicidarse en primavera y adherir a La U.

 

Candidatos.

Federico Gutiérrez, quien militó en los cuadros directivos del fajardismo, ahora oficia como activista de La U, con el apoyo conservador de Alfredo Ramos Maya, el hijo del gobernador de Antioquia.

Aníbal Gaviria, de cuna liberal, gobernador de Antioquia por la divisa roja, fue compañero de fórmula de Rafael Pardo en el tarjetón presidencial y terminó en el Partido Verde, acompañando a Fajardo.

Ante esta torre de babel, en río revuelto, ganancia de pescadores.

Como los contratistas no tienen color político, apoyan a sus propias fichas, según sus conveniencias y se han apoderado de las colectividades históricas.

 

Refundación.

Ante la anarquía reinante en el Liberalismo, el presidente del Senado Armando Benedetti les recomienda a los integrantes de La U que se sumen en montonera a la refundación del Partido Liberal, del que terminará de jefe en el otro extremo, como en los tiempos de Núñez, el actual presidente Santos, mientras que en el ala conservadora se mantendrá Uribe.



Opinión