Resumen: Uno de los detalles que más ha llamado la atención es que la lujosa camioneta en la que se movilizaba el empresario no estaba a su nombre. Este hallazgo, sumado a los costosos dispositivos electrónicos que quedaron en la escena obligan a descartar el hurto como móvil
Minuto30.com .- El brutal ataque sicarial que estremeció a Medellín la mañana de este lunes ya tiene rostro y nuevos detalles que complican el caso. La víctima fue identificada como Julián Escobar Jiménez, un empresario de 38 años dedicado a la exportación de aguacate Hass.
El crimen, ejecutado con extrema frialdad, dejó al descubierto un minucioso seguimiento y una ráfaga de disparos que acabó con su vida en cuestión de segundos.
Cuatro minutos fatales
Gracias a las cámaras de seguridad y testimonios, se lograron reconstruir los últimos minutos de vida del empresario aguacatero en el parqueadero del centro comercial, ubicado en el kilómetro 17 de la vía Las Palmas, sentido occidente-oriente:
08:21 a.m.: Julián Escobar, vestido con camiseta negra, jean azul oscuro y tenis blancos con suela amarilla, desciende de una camioneta Toyota TXL negra. Camina tranquilo hacia un cajero automático, luego de haber dejado a sus hijos en la guardería.
08:25 a.m.: La víctima regresa a su vehículo. Justo en ese momento, en que abre la puerta del conductor, es interceptado.
El ataque: Un vehículo Renault Logan gris, de placas FOP166, se detiene junto a él. Del auto descienden dos sujetos con una particularidad: llevaban puestos cascos de motocicleta. Sin mediar palabra, accionan armas de fuego en múltiples ocasiones contra el empresario, quien cae boca arriba al costado de la camioneta con la puerta aún abierta.
La huida: Tras el ataque, los sicarios corren brevemente hacia la avenida Las Palmas, regresan al Renault Logan y emprenden la huida en sentido occidente-oriente.
Una de las hipótesis que se baraja apunta a que el comerciante de aguacates habría sido citado en el lugar; aunque se desconoce por quién y para qué.
El vehículo abandonado
Minutos antes del fatal desenlace, la actitud sospechosa de los ocupantes del Renault Logan ya había alertado a varias personas en el sector. Al percatarse de que estaban siendo observados, los criminales intimidaron a quienes los miraban apuntándoles con el arma de fuego. Fue en ese momento que las autoridades fueron alertadas que algo extraño estaba pasando en el lugar. Sin embargo, el ataque se perpetró antes de que las autoridades pudieran interceptarlos.
Tras cometer el asesinato, los delincuentes no llegaron muy lejos con su vehículo. El Renault Logan gris fue hallado abandonado a pocos metros de la escena del crimen, en la glorieta conocida como Sancho Panza.
Las crudas cifras del ataque y la evidencia
El nivel de sevicia del ataque quedó evidenciado en el lugar. El cuerpo de Escobar Jiménez presentaba 24 heridas por arma de fuego; de ellas 11 en cabeza y rostro; 8 en el cuello; y 5 más en pecho y brazos
Según versiones extraoficiales, en el lugar se encontraron 21 vainillas de calibre 9mm, lo que revela la ráfaga disparada; la camioneta Toyota TXL color negro, dos celulares de alta gama que portaba la víctima y un computador. Además del vehículo abandonado por los sicarios a pocos metros
El misterio de la Toyota TXL
El vehículo en el que se movilizaban los sicarios fue abandonado a menos de un kilómetro de distancia[/caption]
El vehículo en el que se movilizaban los sicarios fue abandonado a menos de un kilómetro de distancia

El vehículo en el que se movilizaban los sicarios fue abandonado a menos de un kilómetro de distancia

La víctima recibió 24 tiros, en cabeza, cara, cuello, tórax y brazos

La víctima ingresó al lugar a las 8:21 am y cuatro minutos después sus agresores, quienes portaban cascos de moto y se movilizaban en un vehículo, dispararon en múltiples ocasiones

En el lugar se le hallaron dos celulares de alta gama, un computador y una camioneta TXL en la que se movilizaba pero que al parecer no estaba a su nombre
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