Noa Pothoven, una joven de 17 años de edad, falleció el pasado domingo 2 de junio tras practicarse la eutanasia. La joven requirió un suicidio asistido bajo el conocimiento y consentimiento de sus padres y médicos.
Según medios internacionales, la adolescente sufría de estrés postraumático, depresión y anorexia, tras ser víctima violación. La joven fue violada en una fiesta escolar cuando apenas tenía 11 años de edad, cuando tenía 12 y 14 años la historia se volvió a repetir, y desde eso no volvió a recuperarse.
La joven anunció su suicidio asistido por su cuenta de Instagram donde se despidió de sus seguidores con un conmovedor mensaje.
“Seré directa: en el plazo de diez días habré muerto. Estoy exhausta tras años de lucha y he dejado de comer y beber. Después de muchas discusiones y análisis de mi situación, se ha decidido dejarme ir porque mi dolor es insoportable”, explicó en Instagram.
El medio RT explicó que “el suicidio asistido o finalización de la vida a petición de paciente está permitido bajo la Ley de Terminación de la Vida, que entró en vigor en 2002, después de casi 10 años de tolerancia hacia esta práctica. El procedimiento lo efectúa un médico y solo se lleva a cabo si el paciente sufre una dolencia irreversible, se encuentra en fase terminal o con sufrimiento insoportable físico o psicológico”.
Este hecho ha generado revuelo en todo el mundo, ¿usted qué opina?
- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en X (Twitter)
- Compartir en WhatsApp
- Comentarios